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fondos de cohesión

¿Podrá gastar Andalucía los 8.700 millones de ayudas europeas?

El incumplimiento del déficit o la falta de músculo para cofinanciar infraestructuras pueden mermar los fondos

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Los Estados que sellaron el Tratado de Roma (1957) afirmaron que «había que reforzar la unidad de las economías reduciendo las diferencias entre regiones y el retraso de las menos favorecidas». Gracias a este precepto, desde que España se incorporó en la Unión Europea en 1986 Andalucía ha recibido casi 40.000 millones de euros en fondos de cohesión, con los que ha financiado los ferrocarriles de alta velocidad, autovías como la A-92 o instalaciones como el Parque Tecnológico de Málaga (PTA). Son sólo algunos ejemplos, pues en las últimas dos décadas estas subvenciones han ayudado a levantar hospitales, depuradoras de agua, universidades, puertos, polígonos industriales...

En una época marcada por la recesión, esta filosofía permanece pero los criterios de concesión de ayudas cambiarán profundamente. Andalucía aún puede aferrarse a ellas. La CE ha catalogado a esta comunidad como «región en transición» en la nueva política de cohesión 2014-2020, lo que le permitirárecibir dos tercios de lo que actualmente percibe. Hasta ahora, era Objetivo 1, pero el avance de su PIB y la llegada de países en peor situación la han sacado de esa categoría.

A falta de cerrar el presupuesto europeo, se estima que la región dispondrá de 8.700 millones en los próximos seis años (4.000 menos que en 2007-2013). Pero la cuestión crítica no está en cuánto recibirá. El punto que realmente preocupa a los negociadores españoles y a la Junta de Andalucía es el siguiente: con los nuevos criterios que está promoviendo la UE ¿Andalucía podrá gastar realmente esos 8.700 millones ?

Las críticas van en dos direcciones. Fuentes de la CE consultadas por ABC señalan que el Gobierno andaluz no está trabajando lo suficiente para adaptarse a la nueva situación y aprovechar bien las futuras ayudas. A su vez, el Gobierno de José Antonio Griñán cuestiona que los órganos comunitarios quieran, por ejemplo, supeditar la concesión de fondos al cumplimiento del déficit. De hecho, si finalmente la UE vincula estas subvenciones a los ajustes presupuestarios, la Junta estaría ante una contradicción insalvable. Ya no habría una confrontación entre recortes o crecimiento. La ecuación sería radicalmente distinta: si Andalucía quiere acceder a estos 8.700 millones para inversión, primero debe cumplir con los ajustes.

«Los criterios de concesión van a cambiar y Andalucía no se ha puesto las pilas para adaptarse», apunta a ABC uno de los negociadores españoles, que prefiere no desvelar su identidad. La UE se va a empeñar especialmente en «maximizar el impacto de la inversión». El tipo de proyectos se debe definir antes de pedir el dinero. Se medirá exhaustivamente qué rentabilidad tiene y si responde a los objetivos de la Estrategia Agenda 2020 (competitividad de las pymes, I+D, eficiencia energética...). La pregunta de los negociadores es clara: «¿Andalucía está trabajando ya en la definición de los proyectos que quiere que financie la UE? Si no es así, se puede quedar descolgada», apunta.

Financiación

Aunque sin duda, el punto más débiles el de la financiación propia que deben aportar España y Andalucía. Hay dos elementos críticos. El primero es el de la «prefinanciación», mecanismo por el que la UE adelanta un 7% de las ayudas para proyectos. Se está planteando rebajar este porcentaje, «lo cuál está fuera de toda lógica en momentos de dificultades», ha afirmado Antonio Ávila, consejero de Economía. A su vez, está la devolución del IVA. «El 21% que se paga por este impuesto no es recuperable, lo que en la práctica eleva el porcentaje de financiación propia que ponen los Gobiernos». Si esto es así, en un momento de sequía presupuestaria sería muy difícil sacar adelante determinadas iniciativas, ya que el Gobierno español o el autonómico tendrían que aportar el 40% de la financiación y Europa el 60% restante.

Recapitulando: ¿Será necesario que Andalucía cumpla el déficit para recibir ayudas? ¿Ha definido ya qué proyectos quiere promover con los fondos europeos? En caso de que sea así, ¿podrá aportar el 40% del coste total que le corresponde? ¿Se ajustarán de forma eficiente a los objetivos de la Estrategia 2020 o serán penalizados y tendrán que devolver parte del importe?... Demasiadas preguntas en el aire como para saber si realmente Andalucía podrá acceder a esos 8.700 millones.