Serafín Castro, excomisario que se hizo cargo de la investigación - v. merino/ atlas
Serafín Castro

El jefe de la investigación cree que Bretón quemó a sus hijos en la hoguera

Admite que la forense pudo equivocarse al analizarlos

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Serafín Castro, el excomisario jefe de la Unidad de Delitos Especializados y Violentos (UDEV) que se hizo cargo de la investigación cinco días después de la desaparición, ha defendido en el juicio contra Breón que la caja con los huesos hallados en la hoguera de Las Quemadillas «estuvo controlada en todo momento» en todos sus traslados, negando que exista caja fuerte para su custodia en ninguna dependencia; y ha asegurado que la consulta de las fotografías con los restos óseos por parte del doctor Francisco Etxeberría no precisaba de autorización judicial.

«Nos pidieron las fotos y se las dimos». Hay que recordar que la defensa sostiene que se ha vulnerado la cadena de custodia de los huesos, incluso que hay restos que no aparecen, en concreto la muestra número 8, a lo que Serafín Castro ha respondido que por su estado pudo «desintegrarse».

De igual forma, José María Sánchez de Puerta ha preguntado si las fotos de los huesos fueron manipuladas, lo que el excomisario ha negado. Castro, que ha mantenido un intenso interrogatorio de casi media hora con la defensa de Bretón, no recuerda bien si se tomaron las muestras de la hoguera para analizar si contenían acelerantes en marzo de 2012 o casi un año después de la desaparición, justo cuando el caso dio un giro por la valoración de Etxeberría.

Este es un aspecto que no está muy claro. En este sentido, sí ha manifestado que al ver el análisis del experto vasco «nos pareció tan increíble que encargamos un tercer informe» para confrontarlo. El responsable policial de la investigación ha admitido que la perito forense 161 Josefina Lamas «es una persona, está sujeta a equivocaciones y errores y en un momento determinado uno puede tener cualquier cosa y se puede equivocar y a posteriori ha rectificado su error».

La defensa ha asegurado en este punto que el expediente disciplinario abierto a la forense aún no está resuelto, insnuando que se ha dejado que prescriba. Castro ha respondido que probablemente no se ha cerrado «a la espera de cómo discurra este proceso». Serafín Castro ha indicado que «subjetivamente creo que quemó a los niños en la hoguera» por pura «deducción lógica ya que científiamente no se puede obtener el ADN de esos huecesillos».

En esta línea ha insistido en que «no teníamos duda del origen criminal de la desaparición y de que los niños estaban sí o sí en la finca. Todas nuestras gestiones nos llevaban a eso».

Esto lo ha apoyado en que lo único que no pudo comprobarse es qué hizo Bretón entre las 14.00 horas y las 17.30 horas cuando sale de la finca. Castro ha admitido que hicieron comprobaciones de informaciones que les llegaban sobre otras opciones de búsqueda y las descartaron.

En el caso del uso de las pastillas por parte de Bretón no ha ratificado que se las diera a los niño pero sí ha especificado que nunca les dio una explicación clara y que ya en su intento de su suicidio de 1997 empleó pastillas en su tentativa.