El matrimonio y su hija hallados muertos en Mijas: un final trágico pactado
La puerta de la casa donde ocurrió la tragedia - abc
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El matrimonio y su hija hallados muertos en Mijas: un final trágico pactado

La investigación apunta a que el tráfico suceso del hombre que mató a su mujer y su hija y luego se suició pudo ser pactado

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«Llevamos una vida de sufrimiento y no aguantamos más tiempo así». Esta es la trascripción aproximada de una parte de la carta de despedida que los agentes encontraron en la casa de Mijas donde un hombre mató a su mujer, con problemas de movilidad, y a su hija, discapacitada psíquica, antes de suicidarse. Unas palabras de las que se desprende, según las fuentes consultadas por este periódico, que el matrimonio podría haber pactado el trágico final. Los análisis toxicológicos que se realizarán a las muestras tomadas de los órganos de las mujeres podrán revelar si éstas habían sido sedadas antes de recibir sendos disparos.

Los investigadores del Equipo de Policía Judicial de Mijas tuvieron claro desde el principio que el hombre –P.W., de 56 años– se quitó la vida con el mismo arma con la que había matado a su esposa –S.W., de 53– y a su hija –S.W., de 27–. La cuestión a aclarar era por qué. Se ha hablado de posibles problemas económicos, aunque los indicios apuntan a las circunstancias personales de la familia. Una línea de trabajo reforzada por la carta de despedida que dejó el progenitor.

La hija sufría una discapacidad psíquica seria –a pesar de que otras fuentes señalaron que padecía síndrome de Down– que limitaba seriamente su autonomía. La madre, por su parte, estaba sufriendo problemas de movilidad. Un nuevo escenario que dificultaba seriamente su vida.

Las dos mujeres, tapadas con una manta en un dormitorio, recibieron un disparo en la cabeza desde atrás con el mismo arma que después se halló en el salón junto al cadáver del padre de familia. En la autopsia que se realizó ayer a los cuerpos se tomaron muestras de órganos para ser sometidos a análisis toxicológicos ante la posibilidad de que madre e hija estuviesen sedadas y dormidas al recibir los disparos. El hecho de que no se hallasen indicios de lucha en el inmueble recalca esta posibilidad.

El hallazgo de los tres cuerpos se produjo la mañana del miércoles en el 266 de la calle Tarifa en la urbanización Torrenueva. Fue el propietario de la vivienda quien avisó a los servicios de emergencia después de que sus inquilinos no atendiesen a sus requerimientos. Los primeros indicios señalaban que la familia llevaba muerta 48 horas.

El suceso ha causado una gran conmoción en Reino Unido y son mucos los tabloides que han desplazado a periodistas a la Costa del Sol para seguir la investigación. Un caso que la Guardia Civil da por cerrado.