El vecino de Valderas: «A mí la caja me pidió 8 millones por el piso y a él sólo 5»
Diego Valderas, marchándose del congreso de IU - juan josé úbeda / vídeo: atlas

El vecino de Valderas: «A mí la caja me pidió 8 millones por el piso y a él sólo 5»

El propietario de la vivienda contigua a la del vicepresidente de la Junta habla: «No puede decir nada porque todo está en los papeles, el piso lo compró de un desahucio y punto»

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El hombre que fue desahuciado del piso que luego compró el ahora vicepresidente de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, a la caja de ahorros El Monte de Huelva por el mismo precio por el que ésta lo había conseguido en la subasta judicial, denunció a ABC que «a mí la caja me pidió ocho millones por el piso y a él solo cinco». El afectado, que prefiere que sólo se publiquen sus iniciales, M.J.A.S., detalló que «la Caja me pedía ocho millones de pesetas por el piso incluyendo los gastos del juicio, pero él se quedó con el piso en cinco millones. Yo le dije que me tenía que haber avisado, de la misma manera que yo le había dicho antes a él que le vendía el piso. Él podía haberme avisado de las condiciones que le daba a él la Caja para que yo me volviera a quedar con la vivienda, pero no lo hizo. Podía a lo mejor habérmela quedado yo, porque yo no quería perder mi casa».

Su primera reflexión revela un dato clave. El vecino intentó recuperar el piso en la subasta, pero, según su relato, El Monte le dio unas condiciones peores de las que luego consiguió Valderas. «Yo fui a Sevilla con mi suegro para ver si podía recuperar el piso a nombre de él, porque a mi nombre no me lo iban a dar. Pero a mí en la Caja me pidieron ocho millones de pesetas. Como no podía pagar ese dinero, se lo ofrecí a Diego por si le interesaba, porque era mi vecino, y me dijo que no».

La sorpresa le llegó años después de finalizar el procedimiento judicial, que resume con bastante crudeza: «Tuve que entregar las llaves porque yo tenía una deuda que no podía pagar. Hubo un procedimiento judicial y el piso se subastó. Fue un procedimiento normal de la Caja de Ahorros de Huelva. Después me enteré de que se había quedado con el piso por cinco millones de pesetas, tres menos de los que yo debía y me pedían. Cómo lo hizo, eso ya no lo sé. Ahí no llego yo. El piso ya era propiedad de la Caja de Ahorros».

Lo cierto es que esta circunstancia molestó mucho a M.J.A., que años después, en cuanto vio una oportunidad para dirigirse a Valderas de manera discreta, se lo recriminó. «De este tema estuve hablando con él hace cuatro o cinco años. Le dije que me lo tenía que haber dicho y me respondió «yo tengo la conciencia muy tranquila». Yo le dije: «pues no la tengas tan tranquila porque esto lo sabe mucha gente en el pueblo». Yo no se lo oculto a nadie porque se lo he dicho a él también en su cara. Le dije que quien tiene la conciencia tranquila soy yo, que sí me porté con él como un vecino. Y ya está». Por eso este hombre no quiere ni verlo en la televisión cuando aparece criticando a los bancos por los desahucios: «Veo lo de la ley antidesahucios y no quiero ni acordarme de lo que pasó. Lo que cuento fue así. Eso lo sabe todo el mundo que pasó así. Pero de los desahucios hace 20 años no hablaba nadie. La Caja de Ahorros lo subastó, yo no me quedé con el piso porque no podía y a partir de ahí la Caja podía hacer lo que quisiera. Lo que pasa es que Diego se aprovechó y ahora no puede decir otra cosa porque la verdad está en los papeles y además sigue viviendo en esa casa».