Moreno Bonilla (en el centro), hace trece años, en la presentación de un monográfico sobre cine en Málaga
Moreno Bonilla (en el centro), hace trece años, en la presentación de un monográfico sobre cine en Málaga - josé berrocal
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Juan Manuel Moreno Bonilla: Los días de carretera del vocalista pop

Compañeros de partido relatan experiencias compartidas con Juan Manuel Moreno Bonilla en los inicios de su carrera política

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Los cinco compañeros que lo acompañaron en los inicios de su aventura política en Málaga, y que se han movido en la sombra para impulsar su inminente «coronación» como presidente del PP andaluz, describen a Juan Manuel Moreno Bonilla (Barcelona, 43 años, mañagueño de adopción y de corazón) como una persona «trabajadora y leal», que «ha hecho de todo en el partido». Francisco Oblaré, vicepresidente la Diputación, recuerda que tenían algo más de 20 años cuando comenzaron a despuntar en las campañas universitarias. Un periodo en el que consiguieron romper la hegemonía de los grupos de izquierda y que la Asociación Popular de Estudiantes (APE) ganara en alguna facultad. Este logro llamó la atención de la dirección provincial del PP, al que ya se habían afiliado, que les encomendó la misión de consolidar la «cantera» del partido a través de Nuevas Generaciones (NNGG).

El trabajo fue muy duro, rememora el diputado de Cultura y Deporte de la institución provincial malagueña, Juan José Bernal. Recuerda a Moreno Bonilla con «un tremendo poder de atracción» capaz de consolidar estructuras a través de la lealtad.

Las cualidades de «estratega» que atribuye el parlamentario regional Víctor González al todavía secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, fueron necesarias para sortear dificultades internas cuando iniciaron una campaña de prevención del sida con un reparto de preservativos. Se alzaron voces contra la idea, pero mantuvieron su postura e incluso ampliaron la iniciativa al Real de la Feria instalando un punto de distribución en la caseta de la Juventud. «Aquello fue calificado por algunos miembros del partido de escándalo, pero Juanma siguió adelante», apostilla Bernal. También generó cierta controversia cuando decidió instalar una barra y servir cerveza en un acto de Javier Arenas iba a dar en el Parque Picasso de la capital malagueña, «pero se salió con la suya».

Junto a ellos se encontraban el actual presidente del PP malagueño, Elías Bendodo, y la concejala del distrito de Ciudad Jardín, María Victoria Romero, quienes recorrieron España entera durante la campaña que alzó a Moreno Bonilla como presidente nacional de NNGG, tras haber ostentado el mismo puesto en Andalucía y Málaga. «Siempre que íbamos en carretera cantábamos «Lo que queda del amor» de Danza Invisible y que decía: «Los días de carretera / siempre volviendo al sur / me viene grande la pena / cuando allí me esperas tú…», evoca Bernal. Y es que el próximo presidente del PP andaluz fue vocalista de varios grupos pop en Málaga, como «Lapsus Psíquico» y «Falsas realidades», con los que actuaba en institutos y pueblos.

Mercería familiar

El diputado de Cultura y Deporte rememora que Bendodo y él, que eran los que tenían coche, iban cada viernes a un rent a car del aeropuerto para alquilar una furgoneta con la que desplazarse a las distintas provincias para recabar apoyos. «Nos costaba unas 25.000 pesetas que íbamos reuniendo poco a poco», señala Oblaré, que afirma que guarda el olor de los perfumes de la mercería propiedad de los padres de Moreno Bonilla en la avenida Ingeniero Torre Acosta. Su padre, que ha fallecido recientemente, «se acercaba y nos pedía que tuviésemos mucho cuidado. Era un ritual», recuerda.

Romero, por su parte, define a quien durante muchos años fue su compañero en las bases como «una buena persona que genera ilusión». Coincide con Bernal en destacar su carácter «humilde» y su actitud inclusiva para formar equipos. «Es un trabajador nato. Ha hecho de todo, desde encargarse de la mesa de sonido en los mítines, a pegar carteles o a ser interventor de mesa electoral».

«Ha ganado la discreción. Demostrará que está hecho de una pasta especial», concluye Oblaré, que asegura que la figura de Moreno Bonilla ganó muchos enteros como presidente del PP-A en la convención de Valladolid.