La autora confesa de la muerte del niño Gabriel Cruz, Ana Julia Quezada, a la llegada a la Audiencia Provincial de Almería, para declarar en la segunda sesión del juicio - EP
Caso Gabriel Cruz

Quezada se derrumba ante sus mentiras en el interrogatorio con la fiscal

La autora confesa del crimen de Gabriel dice que «no quería matar al niño, solo quería que se callara»

El juicio de Ana Julia en directo: la asesina confesa asegura entre sollozos que «no quería matar al niño»

Ana Julia Quezada, culpable según el veredicto del jurado popular del Caso Gabriel

Ana Julia Quezada, veredicto en directo

Raquel Pérez
AlmeríaActualizado:

Poco antes de las nueve de la mañana, Ana Julia Quezada ha llegado a la Audiencia Provincial de Almería donde ha comenzado la segunda sesión del juicio por el crimen de Gabriel Cruz. La acusada ha respondido en primer lugar al interrogatorio de la fiscal y se ha derrumbado cuando le han demostrado que mentía sobre una conversación de teléfono donde afirma que «la madre es una hija de puta por que es mala persona, y hay gente que la odia», en clara referencia a Patricia.

Quezada conoció a Gabriel a la semana de estar con su padre Ángel. Como los padres estaban separados había un régimen de visitas, martes y jueves, y fines de semanas alternos. La acusada los recogía del colegio y sobre las 20:00 de la tarde lo llevaba con su madre.

Ana Julia repite la misma confesión que realizó hace año y medio sobre el día de la desaparición de Gabriel, el 27 de febrero de 2018. «Cuando estábamos comiendo le dije a la abuela y a Gabriel que se vinieran conmigo a la finca de Rodalquilar, pero no quisieron. Tras comer macarrones, el se fue a jugar con sus primos y yo salí. Me encontré al niño jugando en unos matorrales y le dije que se viniera conmigo», ha declarado.

Cuando llegaron, «Gabriel estuvo dando vueltas por el jardín», mientras Quezada desconectó la alarma de la finca. Después entró a la habitación «con un hacha en la mano, y le dije déjala que te puedes hacer daño» y me dijo «tú a mi no me mandas que no eres mi madre», ha testificado la acusada.

«No quería matar al niño, solo quería que se callara», ha repetido entre sollozos. Y a continuación «pasó todo lo que pasó». Quezada no se acuerda de cómo sucedió, solo que le puso la mano derecha en boca y nariz. Ana Julia dice que cuando se dio cuenta ya estaba muerto, se fumó varios cigarros y cogió una pala para cavar un hoyo y enterrar a Gabriel.