Entrada al Centro de Menores Tierras de Oria.
Entrada al Centro de Menores Tierras de Oria. - G. Maps
SUCESOS

Los trabajadores del centro de Oria dónde murió el joven reconocen que «lo peor que podía pasar, sucedió»

Desde Tierras de Oria indican que Iliass «tuvo un estado de violencia extrema» y por más que intentaron salvar su vida «el desenlace fue trágico»

R. Pérez
AlmeríaActualizado:

Los representantes sindicales de UGT, USO y CCOO de la plantilla de trabajadores del centro de menores Tierras de Oria han trasladado que se encuentran abatidos y destrozados por el fallecimiento de Iliass, el joven que murió el pasado mes de julio tras un supuesto episodio de violencia por el que tuvo que ser contenido que le llevó a sufrir una parada cardiaca, según las primeras investigaciones.

A través de un comunicado señalan que son infinitas las intervenciones educativas que se realizan al diario con cualquier menor, aunque a veces no es suficiente por lo que «tienen que recurrir a otros mecanismos de contención que te autoriza la ley». En este caso, los trabajadores informan que «Iliass tuvo un estado de violencia extrema y lo peor que podría pasar, sucedió». Reconocen que por más que intentaron salvar su vida, el «desenlace fue trágico y desolador» por lo que no dan crédito «ante una desgracia tan grande».

Ante las informaciones que se vienen sucediendo tras la muerte del joven marroquí, la plantilla defiende su labor y critican «la falta de consideración» y los juicios de valor que «ponen en entredicho el trabajo tan difícil que hace el centro». Por ello, solicitan a jueces, fiscalías y a la Consejería de Justicia que investiguen sus actuaciones y el trabajo que realizan en el centro, pero que no se permita que atenten contra su dignidad ya que en algunos casos han sido tratados como «maltratadores y asesinos».

«Iliass era un joven con este perfil: menores con medidas de deshabituación a tóxicos con unos consumos de sustancias alarmantes a esas edades; con violencia en el ámbito familiar en cuyo protocolo de tratamiento es clave y vital atender y trabajar con las familias a las que se les aconseja que la implicación y el vínculo con sus hijos debe ser una realidad para reinserción; menores con trastornos mentales impresionantes que se tratan de forma exquisita, con cariño y sensibilidad por parte de los educadores adscritos a la Unidad de Salud Mental», detallan.

«Estamos abatidos y destrozados por el fallecimiento de Iliass, porque es todo lo contrario a lo que hacemos aquí», explican. En el comunicado, revelan que días antes de la muerte del joven, el centro se puso los medios necesarios para que su madre pudiera desplazarse hasta Oria para ver a su hijo.

Desde el año 2002, el centro Tierras de Oria ha recibido a más de 2.400 internos con perfiles difíciles, historiales delictivos muy amplios, habiendo cometido delitos graves y de alarma social, con expedientes personales relevantes por inadaptación, ideación autolítica o agresividad.