José Chamizo, sacerdote y ex Defensor del Pueblo Andaluz
José Chamizo, sacerdote y ex Defensor del Pueblo Andaluz - ABC
José Chamizo

«Ha habido un renacer del poderío del narcotráfico en toda Andalucía»

El sacerdote de Los Barrios y ex Defensor del Pueblo Andaluz asegura que Grande-Marlaska ha cumplido al enviar más agentes al Campo de Gibraltar pero que falta la aportación económica

Los BarriosActualizado:

Abanderó el movimiento ciudadano contra la droga en el Campo de Gibraltar y fue Defensor del Pueblo Andaluz. Este sacerdote será investido el viernes Doctor Honoris Causa por la Universidad de Cádiz.

-¿Qué supone esta distinción de la UCA?

-Estoy muy agradecido, un agradecimiento que quiero extender a la gente con la que he trabajado a lo largo de toda mi vida, tanto en el Campo de Gibraltar como en la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz y ahora, con Voluntarios por otro Mundo y la Fundación Sevilla Acoge. He tenido mucha suerte al encontrar a personas que me han ido ayudando a lo largo del camino. También, cómo no, quiero dar las gracias a los profesores que han tenido la idea para que se produzca esta investidura.

«La providencia se valió de un chaval toxicómano para reordenar mi existencia»

-La propuesta destaca su compromiso social, ¿es vocacional?

-La vida o la providencia, no se puede olvidar que soy cura, me ha llevado por ese camino. No era lo que yo tenía pensado con mi vida, que estaba más enfocada a la investigación histórica y a lo intelectual. La providencia se valió de un chaval toxicómano para reordenar mi existencia y encuadrarme definitivamente en el movimiento asociativo.

-Cuénteme la historia de este chico, por favor

-Estaba muy enfermo, con el síndrome de abstinencia y me dijo que necesitaba un medicamento. Le dí las 500 pesetas de entonces que tenía. Fafi murió hace poco. Aunque conseguimos rehabilitarlo fue dando tumbos por la vida. Fue él quien me llevó a cambiar mi vida y dedicarme al movimiento asociativo. A partir de Fafi conocí a muchos heroinómanos, muchos de los cuales, tristemente, murieron.

-Fueron momentos muy duros, ¿no es así?

-Entre mediados de los ochenta hasta el año 92, cuando empezó la metadona, murieron miles de personas en Andalucía, multitud de chavales jóvenes con ilusiones a los que también rendiré homenaje en mi discurso de investidura. La vida les llevó a una situación extrema por engaño porque murieron por adulteración de la heroína.

-Lo que está ocurriendo ahora con el narcotráfico en el Campo de Gibraltar no es equiparable pero sin duda es también de extrema gravedad, ¿no cree?

-Ha habido un renacer del poderío del narcotráfico que está en toda Andalucía. No nos engañemos, aunque el foco se ha puesto en el Campo de Gibraltar no hay menos bandas que en la provincia de Málaga e incluso me temo que en la de Huelva. Vivimos una situación complicada. Afortunadamente Marlaska ha cumplido su compromiso de enviar más agentes pero no el de la aportación económica necesaria para crear empleo e ir cambiando la situación. Si no tienes nada que ofrecer, la gente joven se mete en la droga.

-¿Qué opina del grave problema de la inmigración?

-Hay discursos muy hipócritas. Nadie facilita la inserción en España a los venezolanos que vienen pese a que todo el mundo habla de Venezuela. No se les cae la cara de vergüenza a los políticos de no hacer nada por los venezolanos, ni la oposición ni el Gobierno.

Me preocupa además el discurso cada vez más xenófobo porque no sé qué haríamos en Andalucía sin inmigrantes. La inmigración no es un mal para España sino un bien porque demográficamente nuestro país va hacia abajo. Sin la mano de obra inmigrante, nuestro sistema de pensiones hará crack.

-Este verano se han vivido situaciones alarmantes en la provincia de Cádiz por la presión migratoria...

-Europa no ha querido darse cuenta de que el Estrecho y Andalucía se han convertido en la única frontera del sur.

-¿Mira Europa hacia otro lado?

Sí porque todo lo analizan en clave económica y esto supone dinero.

-¿Qué balance hace de su etapa como Defensor del Pueblo Andaluz?

-Ha sido muy gratificante ver que la institución fue un referente importante, fundamentalmente en temas sociales. Es cierto que han quedado muchos asuntos por resolver y que no a todo el mundo le hemos podido dar la respuesta que necesitaba, pero creo que se hizo un trabajo serio; un trabajo que no hice yo sólo, sino todo mi equipo.