Luis Pedro González Rodríguez, párroco de San Fernando (Cádiz), en la celebración de sus 25 años como obispo
Luis Pedro González Rodríguez, párroco de San Fernando (Cádiz), en la celebración de sus 25 años como obispo - ABC

Luis González celebra sus bodas de plata como párroco de la Iglesia Mayor de San Fernando

La celebración tuvo lugar en la Iglesia Mayor de San Pedro y San Pablo con una eucaristía a la que asistieron los vecinos de la localidad gaditana

CádizActualizado:

La Iglesia Mayor de San Pedro y San Pablo de San Fernando (Cádiz) celebró las bodas de plata sacerdotal de su párroco, Luis Pedro González Rodríguez, quien desde hace 25 años es el encargado de celebrar las eucaristías en dicho templo del siglo XVIII. Después de tanto tiempo, asegura seguir “manteniendo su fe por encima de todo”.

Natural de San Fernando e hijo de Mariano e Isabel, vinculados a Chipiona, sintió la llamada del Señor a los 23 años mientras estudiaba Ingeniería Técnica. Fue tal la inquietud que sintió, asegura, que se hizo misionero.

A lo largo de su vida ha estado destinado en numerosas parroquias de diversos lugares de la Tierra; desde las Islas Canarias hasta Pakistán, pasando por Inglaterra. Tras tres años de misionero pasando duras experiencias y presenciando “milagros y prodigios”, sintió una nueva llamada: el sacerdocio.

En 1989, Luis pasa a formar parte de los seminaristas del recién inaugurado seminario Redemptoris Mater de Madrid. Tres años después, en 1992, estuvo destinado en Londres y en 1993 se muda al seminario de Newark en Nueva Jersey. Tras nueve años de formación, el 28 de mayo de 1994 se ordena sacerdote y pasa a trabajar en parroquias y en seminarios durante 20 años hasta que en el 2014 lo destinan en la Iglesia de San Pedro y San Pablo de la localidad gaditana de San Fernando, donde ha celebrado sus 25 años como sacerdote.

El Obispo de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza Boy, le encargó dirigir el seminario Redemptoris Mater de Cádiz donde se encuentra muy ilusionado, explica, en su puesto como rector y como párroco.

Ante la falta de sacerdotes, el párroco asegura ser “feliz de presidir una comunidad de siete jóvenes estudiantes y una comunidad de fe para el sacerdocio, jóvenes que han dejado su profesión y vida anterior para dedicarse al servicio de la Iglesia y del pueblo cristiano”.

Tras tantos años transmitiendo la palabra del Señor, está muy contento de haber conocido a Jesucristo y haberlo dado a conocer a los demás, porque “el hombre que conoce a Jesucristo, es el hombre más rico del mundo”.