Pastora Soler durante el concierto - Paco Martín
Música

Pastora Soler desnuda su alma y anuncia su embarazo en el Tío Pepe Festival

Durante el concierto en las bodegas González Byass se crearon momentos muy íntimos con sus seguidores, que corearon y aplaudieron la interpretación de la artista

JerezActualizado:

Lo dijo y lo cumplió. Iba a aprovechar para desnudar su alma. La cantante sevillana, Pastora Soler, aprovechaba su concierto en el Tío Pepe Festival para anunciar «la noticia más bonita del mundo», que estaba embarazada de cuatro meses y que su hija Estrella pasaba a ser la hermana mayor. La artista esperó a conciencia este concierto en Jerez para dar esta primicia a su público que no paró de mimarla, alabarla y aplaudirla durante todo el espectáculo.

Presentaba su último trabajo «La calma», que aún no había traído a la localidad jerezana y llegó dispuesta, como siempre, a darlo todo en el escenario, dar el «alma en cada nota y en cada verso».

Hubo momentos íntimos, acompañada por el piano con el tema 'Contigo'; bailes y recuerdos con una especie de max mix con canciones de años atrás como el «Corazón Congelado» o el «Dámela ya». Amores y desamores se pasearon por el escenario de González Byass en una noche que fue «mágica», donde Pastora Soler llegó a emocionarse al recibir el cariño y el aplauso del público durante varios minutos, tras acercarse a las primera filas para interpretarles «La mala costumbre».

La intérprete manifestó que era «un regalo volver a estar en el escenario» y que el público acuda a su llamada. Volvió a demostrar sus altas dotes artísticas, acompañada por unos músicos estupendos, procedentes de distintos puntos de la geografía nacional e internacional. La intérprete que adora los temas de desamor y sufrimiento, tuvo momentos para echarse unos bailes y para demostrar que puede interpretar cualquier género musical. Emocionante su interpretación de dos coplas. «Y sin embargo te quiero» y «Me embrujaste», fueron dos momentos cumbre de un concierto que puso de manifiesto la calidad de la programación del festival jerezano.

«La calma» era el tema elegido para despedirse de su público, con el que volvía para sentarse acompañada de una guitarra flamenca y el cajón, donde interpretó «Que no daría yo». Momento que aprovechó para dar la buena nueva y abandonar radiante el escenario.