Playa de los Alemanes, en Zahara de los Atunes
Playa de los Alemanes, en Zahara de los Atunes - ABC
Sin pisar la playa

Zahara de los Atunes: No sólo es arena blanca y aguas cristalinas

Su excelente localización geográfica permite al visitante disfrutar de la naturaleza, el buen comer y la arqueología

SevillaActualizado:

Entre Tarifa y Barbate, allí donde la provincia de Cádiz comienza a sentir más cerca la presencia del continente africano, se encuentra Zahara de los Atunes, un rincón en el que poder disfrutar de la buena gastronomía, la naturaleza, la arqueología, la cultura y otros atractivos que lo convierten en un auténtico regalo para los sentidos.

Las maravillosas playas de Zahara y Atlanterra y la otrora oculta cala de los Alemanes, desde donde se puede presenciar el Faro Camarinal, comienzan a sucumbir, como otros tantos lugares de la costa andaluza, a la llegada masiva de turistas.

No hace mucho tiempo era un desconocido y pequeño pueblo, perteneciente a Barbate, cuyas playas te ofrecían la paz y relajación que se echaban en falta en otros puntos de la costa gaditana. Pero nada va a quedando ajeno a este fenómeno. Un dato: la población de Zahara se multiplica por diez en verano, superando los 30.000 habitantes y la oferta hotelera alcanza la veintena.

Pero no sólo de los 6.000 metros de playa vive el turista de Zahara, que tiene a su disposición un amplio abanico de actividades para disfrutar de sus jornadas en este rincón gaditano.

Un día normal puede comenzar en Zahara practicando deportes acuáticos, como windsurf o vela, pero también, alejados del mar, se puede disfrutar de una ruta de senderismo conocida como «Faro Camarinal». O un paseo a caballo por la playa.

A media hora

La naturaleza está muy presente en Zahara, pues está flanqueada por el Parque Natural del Estrecho, área que habría que sortear para disfrutar de uno de los mayores atractivos que tiene este entorno.

A media hora en coche se encuentra el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia, en plena playa de Bolonia, término municipal de Tarifa. Uno de los mejores ejemplos que se conservan de urbanismo romano. Este centro arqueológico tiene un amplio programa de actividades durante el verano como la XV edición de las Noches de Baelo con visitas teatralizadas por las ruinas.

También acoge la VII edición del Festival Teatros Romanos de Andalucía, que se desarrolla entre el 1 y el 31 de agosto, de la mano de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales. Por cierto, desde el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudio no se olviden de vislumbrar y gozar de Bolonia y su duna. Este año, además, se suman tres conciertos de flamenco asociados al Festival de Música Española de Cádiz Manuel de Falla.

Volviendo a Zahara, durante todo el periodo estival, la Fortaleza, también conocida como Casa Chanca, el Palacio de Pilas o la Real Almadraba, alberga un mercado artesanal dentro de sus murallas. Además, ofrece distintas actividades y atracciones para los más pequeños, así como un cine de verano al aire libre con los últimos estrenos y con doble sesión, a las diez, y minutos antes de las doce de la noche.

La Fortaleza, que servía de protección frente a ataques piratas, fue también casa de los Duques de Medina Sidonia e incluye una nave para salar el atún. El castillo también alberga el primer fin de semana de agosto la feria de Zahara, cuya patrona es la Virgen del Carmen.

El Ayuntamiento de esta Entidad Local Autónoma alberga durante este mes recién estrenado una exposición sobre vinilos. El flamenco y el teatro también protagonizarán las próximas semanas con festivales y concursos, completando así un intenso programa cultural.

Entre el atún y la carne de retinto

Hay que sumar la música en directo en las frescas noches de verano en los chiringuitos de la playa y en otros locales. Entre los primeros, los más conocidos son La luna y El pez limón, que llevan más de dos décadas ofreciendo a diario conciertos de artistas de la zona pero también de grupos de prestigio nacional.

Más de medio centenar de establecimientos conforman la atractiva oferta gastronómica de este pueblo, siendo el atún rojo y la carne de retinto los ejes vertebradores de la misma. Un verdadero placer para el paladar. Antonio, Zoko o la Taberna del Campero, los más conocidos.

Pero no terminan aquí las posibilidades de Zahara, pues su localización le regala al visitante la posibilidad de conocer otras joyas como Medina Sidonia o Vejer de la Frontera. A 45 minutos en coche, la primera, y a media hora, la segunda. Un magnífico plan para aquellos días en los que salta el levante en la costa gaditana que hace más difícil estar en las playas.

Zahara ha llamado a sus playas a turistas de muy distintos puntos de origen, internacionales y nacionales. Y lo seguirá haciendo porque sigue conservando sus encantos naturales y gastronómicos.