Antonio Gala llama a Córdoba a garantizar la perviviencia de su fundación tras su muerte
Antonio Gala, en la fundación, junto al alcalde y al teniente de alcalde de Cultura - RAFAEL CARMONA
COLABORACIÓN

Antonio Gala llama a Córdoba a garantizar la perviviencia de su fundación tras su muerte

El Ayuntamiento de Córdoba firma con el escritor un convenio por el que aporta 45.000 euros

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¿Alguien imagina una Córdoba sin la Fundación Antonio Gala o una mudanza de esta institución fuera de la ciudad en la que la soñó su impulsor? El escritor no ve imposible para la institución un futuro que confirme esa hipótesis, toda vez que la fundación para jóvenes creadores de la calle Ambrosio de Morales ha sufrido problemas económicos en los últimos años y sigue a flote gracias a la colaboración de dos entidades públicas: el Ayuntamiento y la Diputación Provincial, que aportan 45.000 euros cada una desde ahora. El alcalde de Córdoba, José Antonio Nieto, y el propio Antonio Gala, como presidente de honor de su fundación, firmaron ayer el convenio por el que el Consistorio aporta esta cantidad, «la mayor que se da por convenio a ninguna entidad», afirmó el regidor.

Antonio Gala aseguró que quiso hacer su fundación «en Córdoba y en el sitio mejor de Córdoba» y que vio mucha esperanza y mucha ilusión cuando la creó. Ahora están los problemas económicos, pero también su propia situación personal. No en vano confesó estar «in articulo mortis, diagnosticado», en una alusión a la grave enfermedad que padece desde hace años. «Me voy a morir y tengo que buscar sustento a la fundación. Como me voy a morir es más fácil y he intentado venderlo todo, pero la gente no tiene dinero», confesó el escritor, cuya heredera universal es precisamente la fundación.

No dudó en hacer una llamada y aseguró esperar «la colaboración, la presencia y el ánimo de Córdoba», con la Fundación porque él dejará de respirar «de un momento a otro». Así, la ciudad, a través sobre todo de sus empresas y mecenas, es quien tiene que hacerse cargo de la Fundación para Jóvenes Creadores y de mantenerla. «Si no, que me digan que me he equivocado de sitio de nacimiento, del mío y de la fundación», afirmó sobre el compromiso de la ciudad. Eso sí, confía en una solución, porque Córdoba, «aunque ingrata y casi muda, lo que no es, de ninguna manera, es tonta».