Los responsables de IPE y MAR Real Estate en Córdoba en la presentación ayer del estudio
Los responsables de IPE y MAR Real Estate en Córdoba en la presentación ayer del estudio - ROLDÁN SERRANO

El «stock» de vivienda caerá en 2015 a niveles previos a la crisis

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El parque de viviendas nuevas sin vender que hay en Córdoba va camino de desaparecer. El XXI Pulsímetro Inmobiliario, elaborado por el Instituto de Práctica Empresarial (IPE) y MAR Real Estate, presentado ayer en el Real Círculo de la Amistad, prevé que el «stock» residencial en la provincia se sitúe al finalizar 2015 en 1.472 inmuebles. Esta es la cifra más baja desde que comenzó la crisis, en 2007.

Ya para el presente 2014 el estudio augura un descenso de esta bolsa de propiedades sin comercializar de casi el 30 por ciento en relación a 2013, al pasar de 4.388 a 3.110 viviendas. La bajada es aún mayor si la comparación es con 2010, año en el que se registró la cantidad de inmuebles sin vender más alta en Córdoba: 6.774. Desde ese momento a 2015 se espera que el stock haya disminuido cerca un 80%.

Los expertos del IPE ponen de manifiesto que la situación de partida de Córdoba en cuanto a la existencia de viviendas sin comprador no es tan preocupante como en el conjunto de España, teniendo en cuenta que el mayor número de promociones en venta se encuentra en la costa. El «stock» en la provincia representa un 3,5 por ciento del parque total inmobiliario, la mitad que la media nacional.

Factores del descenso

Hay varios factores que explican la reducción de este exceso. En el apartado de la oferta, se espera una progresiva bajada de los proyectos iniciados y terminados. En el primero de los grupos se prevé una caída en 2014 y 2015 de entre el 5 y 6 por ciento, respectivamente. En cuanto al segundo caso, la caída será mayor (52% y 51%). No pasa lo mismo con los proyectos visados, con una ligera subida tras varios ejercicios de descensos.

En el lado de la demanda, el estudio apunta una clara mejoría del mercado. En 2014 se vislumbran un total de 1.996 compraventas, un 8,4 por ciento más que el año anterior. Para 2015, el aumento previsto es del 5 por ciento, hasta llegar a 2.096 operaciones. No obstante, todavía quedan lejos los números de 2004, cuando se registraban 5.577 transmisiones.

La conclusión del informe es clara. Todos estos datos señalan que la reactivación del sector de la construcción residencial empieza a llegar. El director de la oficina MAR Real Estate en Córdoba, Antonio Cano, declaró que «se ha roto la tendencia bajista del sector inmobiliario». No comparte ese diagnóstico el presidente de CECO, Luis Carreto, quien indicó que «no hay signos de reactivación del mercado inmobiliario en Córdoba, sobre todo en vivienda nueva». No obstante, este dirigente empresarial reconoció que «hay una necesidad enorme» de pisos y casas entre la población, pero que no puede satisfacerse porque las entidades financieras siguen siendo remisas a conceder hipotecas.

Al contado

El estudio le da la razón en este último aspecto. Los inmuebles hipotecados tanto en 2014 como en 2015 en la provincia decrecerán entre un 13 y un 17 por ciento. El hecho de que desciendan los préstamos y se incremente la compraventa se explica porque, según el informe, dos de cada tres operaciones inmobiliarias en Córdoba son al contado, un 25 por ciento más que la media nacional. Esta cifra se ha duplicado desde el comienzo de la crisis.

La menor oferta y la mayor demanda de vivienda hacen prever a los autores del Pulsímetro que los precios experimentaran incrementos este año y el que viene. Esto se comprueba al observar que la hipoteca media será en 2014 de 104.986 euros, un 11 por ciento más que el año previo, mientras que en 2015 se elevará más de un 21%, hasta colocarse en 127.276 euros.

El estudio concluye que el sector inmobiliario «vuelve a suponer una oportunidad de inversión atractiva para los ahorradores, especialmente si tenemos en cuenta el menor retorno de otras alternativas como los depósitos, cuya rentabilidad ha caído dos puntos porcentuales». El documento indica que, de media, los depositantes han aumentado su inversión inmobiliaria de 100.000 a 500.000 euros.