Fondos antiguos del nuevo centro
Fondos antiguos del nuevo centro - valerio merino
cultura

La Biblioteca Diocesana abre las puertas con más de 100.000 volúmenes

El nuevo centro del Obispado dispone, además, de un valioso fondo histórico del siglo XVI

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No puede decirse que sea nueva en sentido estricto, porque no sólo sus fondos datan de varios siglos atrás, sino que también llevan mucho tiempo juntos. Sin embargo, la Biblioteca Diocesana cuya nueva sede inauguró el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, hace pocos días es en sí misma una novedad, y no menor, para la cultura de la ciudad, que con ella tiene una de sus mejores compilaciones de libros y documentos, tanto por la calidad como por la época a la que se remontan.

Las cifras son importantes, pero más el lugar al que señalan. Así, hay más de 100.000 volúmenes, pero su directora, María José Muñoz, llama la atención sobre los 40.000 que componen el fondo antiguo. Son el producto de la historia, porque si la Biblioteca Diocesana como tal se fundó en el año 2000, es el producto de la fusión de varias, sobre todo la del seminario San Pelagio y la de los obispos. A su vez, éstas habían recibido obras del colegio de la Encarnación de Montilla y del de Santa Catalina de Córdoba, que habían pertenecido a los jesuitas hasta el siglo XVIII. La colección musical de San Hipólito o la biblioteca de la Basílica de San Pedro también aportaron obras al nuevo centro, que reparte algunos de sus títulos entre otras entidades de la diócesis, como el Instituto de Ciencias Religiosas Beata Victoria Díez.

La consecuencia, explicó María José Muñoz, son 160.000 volúmenes, de los que una cuarta parte son de un gran valor histórico, y están datados entre los siglos XV y XIX. Entre ellos hay manuscritos y varios incunables, que son los libros que se imprimieron en los primeros años de este gran avance técnico. De 1478, apenas unos años después del hallazgo de la imprenta, es el libro más antiguo que se conserva en el centro cultural.

María José Muñoz llama la atención además sobre el fondo semítico, que tiene unos 5.000 volúmenes, sobre todo en árabe pero también en hebreo. No son únicamente obras de espiritualidad cristiana, ya que en este apartado hay un fondo completo sobre Corán y «sunna», literatura de tradición islámica, además de otras de exégesis sobre el libro sagrado de los musulmanes. «Son fondos muy bien seleccionados como herramientas básicas para los estudios bíblicos tanto en su vertiente judía como cristiana, y también para el estudio de la producción apócrifa o pseudoepigráfica», argumentó María José Muñoz, que incidió sobre todo en las obras conservadas del siglo XVI como algunas de las más valiosas.

Otros fondos

Existe además un fondo moderno especializado que se ha nutrido del seminario San Pelagio, pero también de la donación y legado de sacerdotes y seglares, además de las adquisiciones. Manuales y libros que ayudan al estudio de la teología y de las disciplinas propias están en estos anaqueles junto con obras sobre temas como el arte, la literatura o la historia. Unos 60.000 volúmenes componen esta parte.

La directora de la biblioteca señala como obras importantes las colecciones específicas para el estudio de la patrística, como las obras completas de Jacques-Paul Migne, además de las series completas de Corpus medievales, latinos, siriacos, coptos y griegos, entre otros.

Tras varios años de catalogación y estudio de las obras, la nueva biblioteca se abrió en el simbólico día de Santo Tomás de Aquino, con un horario muy amplio para el público: de 9.15 a 14.00 horas y de 16.15 a 20.00. Aunque está integrada en el edificio del seminario San Pelagio, su entrada es por la avenida de la Ribera. La página web «www.bibliotecadiocesanacordoba.es» dará acceso a todos los títulos que se custodian.

Tras el trabajo de catalogación y apertura, ahora la Biblioteca Diocesana trabaja en crear una hemeroteca por internet, que de acceso a los artículos de las 400 colecciones de revistas que allí se conservan, 200 de ellas todavía vivas.