Acto de inauguración del busto al párroco Antonio Gómez Aguilar
Acto de inauguración del busto al párroco Antonio Gómez Aguilar - rafael carmona
homenaje

La memoria de Antonio Gómez Aguilar ya vive en la Trinidad

El obispo de Córdoba descubre el busto realizado por José Manuel Belmonte para rendir homenaje al párroco

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Más de un centenar de personas se congregó ayer en el nudo de Lope de Hoces con la Victoria, puerta de entrada a la Trinidad, el hábitat sentimental y pastoral de un cura de Posadas llamado Antonio Gómez Aguilar que logró edificar una obra educativa y asistencial que ayer se inmortalizó en el busto que el escultor cordobés José Manuel Belmonte ha realizado por encargo de la parroquia -que ha pagado la escultura por suscripción popular- desde la que el sacerdote homenajeado desplegó su ingente y reconocida labor.

El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, junto al arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, y el alcalde de Córdoba, fueron los encargados de descubrir el busto que ya corona la zona ajardinada del Paseo de la Victoria que linda con la «Zona Militar». Fernández elogió la trayectoria de este sacerdote en sus palabras. Un sencillo y emotivo acto, justo, además, el día que se cumplían 22 años de su fallecimiento. Como el busto de Belmonte, que reunió a muchos feligreses tras una semana de homenaje a la figura de Gómez Aguilar. Quinario multitudinario de todas las hermandades de la Trinidad, incluido.

Los actos de celebración de lo que la parroquia denomina «El año de don Antonio» seguirán tras la Semana Santa, cuando se inaugure en el antiguo oratorio de San Felipe Neri una exposición dedicada a su figura.

El trabajo educativo de Gómez Aguilar (Posadas, 1927-Córdoba, 1993) es el germen de la Obra Pía de la Santísima Trinidad, que surge a finales de los años 80 como consecuencia de la magnitud de las obras sociales que desarrollaba el párroco. Su primer movimiento en pro de la educación fue la fundación del primero de los colegios de la Trinidad en una casa de la calle Tejón y Marín.

A esta adquisición le siguieron la apertura del Trinidad II, dos parvularios, en las calles Colina y Burón y González López, una guardería en la plaza del Indiano y otros centros infantiles y de Formación Profesional y un instituto de Bachillerato y COU en Sansueña. La relación con las hermandades fue muy extensa también. Recibió el nombramiento de cofrade ejemplar en 1988.