Una avioneta realiza un tratamiento de fumigación en un monte
Una avioneta realiza un tratamiento de fumigación en un monte - Archivo
Agricultura

Alertan de la virulencia de las plagas de mosquito y procesionaria en Córdoba

Asaja-Córdoba apunta a la falta de fondos y a las trabas administrativas para fumigar como principales causas

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Muy mal año se espera en Córdoba en materia de plagas. La falta de fondos económicos, así como las dificultades burocráticas que impone la Administración a la hora de solicitar los permisos pertinentes para las fumigaciones aéreas están retrasando todos los procesos o bien dejan de aplicarse, según denunció a este periódico la organización agraria Asaja-Córdoba. Además, la compañía encargada de este servicio en Córdoba, Trabajos Aéreos Espejo, también lo confirmó por voz de su gerente, Javier Ortiz.

Por lo pronto, las plagas ya están afectando a la encina del Valle de Los Pedroches. «Este año ya ha habido mucha menos bellota y los ganaderos lo atribuyen a que no se ha tratado el insecto defoliador tortrix y eso es un enorme problema para la montanera y el cerdo ibérico», advirtió Carlos Molina, secretario general de Asaja. En este caso concreto, son las trabas a la hora de solicitar los permisos las que están echando para atrás a los ganaderos a la hora de aplicar tratamientos. «He hablado con gente del norte y han desistido», abundó Molina.

El caso es que cuando el Ministerio de Agricultura concede los permisos para el uso de determinados permisos, luego le corresponde a la Junta de Andalucía ratificarlos o denegarlos, «y en ese proceso se tarda tanto que cuando finalmente llegan la plaga ya se ha pasado y el daño está hecho».

Concretamente, el pasado día 10 Asaja solicitó un permiso excepcional para el uso de saditrina ULV micro vía aérea en dehesas para encinas y alcornocales para el control de orugas defoliadoras, que atacan directamente los nuevos brotes reduciendo considerablemente la producción -en este caso, de bellota-, con pérdidas ocasionales del 80% de la producción. Pero todavía no han obtenido respuesta, y el tiempo apremia.

Tratamiento, en septiembre

Otro gran problema es la procesionaria del pino. Esa oruga que provoca urticaria en la piel y que caminan en procesión «va a ser este año un auténtico problema», advirtió Javier Ortiz. Los tratamientos se llevan a cabo en septiembre «y el pasado no se llevó a cabo, porque la Junta no lo sacó a a concurso por falta de dinero, y este año me temo que va en la misma dirección», dijo.

Pero no todo corresponde a la Junta. Los mosquitos son un problema cuyo tratamiento recae en los ayuntamientos, pero la falta de financiación también está frenando estos procesos. Según Trabajos Aéreos Espejo, «llevamos fumigando contra los mosquitos desde hace tres años en algunas zonas como La Carlota o Aldea Quintana, pero el resto de la provincia se queda sin tratar».

No en balde, en la capital «nunca se ha tratado, y teniendo en cuenta que el Guadalquivir suele venir bajo en épocas de calor, es normal que en mayo las nubes de mosquitos se coman a la gente en la Feria», añadió Ortiz, quien, como experto, avanzó que la de 2015 será bastante fastidiosa en esta materia.

En la capital los mosquitos se manifiestan en la Feria

Por su parte, Carlos Molina insistió en la necesidad de que los ayuntamientos se conciencien con este grave problema y apliquen medidas integrales. «La plaga se repite cada año más temprano y con mayor virulencia por toda la provincia, pero fundamentalmente en las vegas de los ríos y arroyos y es realmente perjudicial para los trabajadores del campo en las campañas».