La puerta de Santa Catalina, ya andamiada para los trabajos de restauración
La puerta de Santa Catalina, ya andamiada para los trabajos de restauración - valerio merino
MEZQUITA-CATEDRAL

La puerta de Santa Catalina también pasa por el quirófano

El Cabildo dedica 60.000 euros a unos trabajos de fijación y restauración de la piedra

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La Mezquita-Catedral nunca terminará de restaurarse. La frase no deja a nadie en mal lugar, sino que muestra que las actuaciones para mejorar su conservación y el cuidado de sus muchos elementos patrimoniales son constantes y no tienen pausa. El Cabildo Catedral ha comenzado la restauración de una de las zonas más emblemáticas y visibles del templo: la puerta de Santa Catalina, una de las más importantes tanto desde el punto de vista artístico como del uso litúrgico que ha tenido.

La portada, que da a la plaza también llamada de Santa Catalina, ya se encuentra completamente andamiada y han empezado los trabajos de restauración, que se prolongarán hasta después del verano y tendrán una inversión de 60.000 euros. El Cabildo insistió en que participan profesionales y expertos en la conservación y restauración de obras de arte, bajo la dirección de Anabel Barrena, que ha restaurado muchas de las capillas de la Mezquita-Catedral en los últimos años.

Se fijarán y consolidarán todos los elementos de esta puerta renacentista

El proyecto parte con la idea de consolidar y fijar todos los elementos de esta construcción, una de las más valiosas del conjunto, ya que lleva la firma del arquitecto Hernán Ruiz II. Se restaurarán tanto las pinturas como la piedra. El Cabildo insiste en que se respetarán «todos los materiales» que forman parte de la puerta. Cuando se tengan que utilizar nuevos, serán compatibles con los materiales que ya tiene esta construcción, de forma que garantizará la preservación del material y del carácter de la construcción.

La primera fase, según el organismo titular de la Mezquita-Catedral, será la de preservación de los materiales, que buscará consolidar y fijar lo que ahora está a la vista. Después se procederá al «adecentamiento estético». Cuando termine la restauración, se aplicará un sistema que protegerá a esta construcción del siglo XVI, y por lo tanto de estilo renacentista, de la presencia de las palomas.

Los trabajos de restauración comienzan ahora, aunque son el producto de un largo estudio que comenzó en 2012, cuando se comenzó a analizar el estado de conservación de la Puerta de Santa Catalina y su grado de deterioro. La puerta de Santa Catalina es, según el Cabildo, la segunda más importante del templo. El ceremonial de la Catedral del año 1805 recoge que esta puerta es la dedicada a las manifestaciones religiosas y litúrgicas. Quedaban excluidas la procesión del Domingo de Ramos y las ocasiones populares.