Los jugadores del Córdoba celebran un gol ante el Sporting
Los jugadores del Córdoba celebran un gol ante el Sporting - ÁLVARO CARMONA
PLANIFICACIÓN

Cinco fichajes para la columna vertebral del Córdoba

Delanteros, medios y un central a expensas de la inminente respuesta de Kieszek

CÓRDOBAActualizado:

El Córdoba sigue sin confirmar el nombre del entrenador de cara al próximo ejercicio liguero, algo que, probablemente, dé oficialidad la próxima semana. Sin embargo, esto no implica que no esté trabajando en la idea de plantilla que quiere de cara a la temporada venidera. Es decir, la ley del «fútbol moderno» obliga a una serie de cambios campaña tras campaña.

Con todo, la intención de los rectores de la entidad blanquiverde pasa por mantener el bloque del pasado ejercicio. Aunque dotando a la plantilla de futbolistas que den un salto cualitativo similar al que dio origen a la gran remontada que le permitió la consecución de la permanencia en Segunda División.

Y más atendiendo a situaciones como que jugadores clave como José Antonio Reyes o Sergi Guardiola no estarán, por diversos motivos, y que otros, entre los que están Aguado o Javi Galán, están valorados en el mercado nacional. Por lo tanto, no sería descartable que se produjeran algunas salidas. Con todo, la intención de Jesús León y Luis Oliver es la de dotar de una potente columna vertebral a una plantilla que ha dejado visos de ser muy competitiva.

Y en esa columna vertebral, por ejemplo, también debería estar Pawel Kieszek. Según ha podido saber ABC, el meta polaco responderá en las próximas horas sobre su continuidad o no como jugador del Córdoba. Pese a que por una cláusula de rendimiento (disputar un mínimo de 30 partidos) debería haber renovado ya, el club optó por liberarle de la misma para que estuviera más seguro en el mercado de invierno. Y la apuesta no le salió mal.

Kieszek resultó clave para el Córdoba con dos intervenciones providenciales que ya han pasado a la mística blanquiverde. De un lado, el penalti detenido a Gianniotas en El Arcángel; de otro, la soberbia parada en Reus cuando peor lo estaba pasando el conjunto blanquiverde en la segunda mitad de ese encuentro. Si el polaco dice no, el Córdoba tendrá que buscar un portero que le haga la competencia a Stefanovic. Por el contrario, si el polaco continúa, el serbio tendría que buscarse una salida y buscar un meta de un perfil distinto.

Teóricamente, lo contrario debería suceder con el eje de la zaga. El Córdoba tiene a efectivos solventes como Aythami, el nuevo «santo y seña» del vestuario, más Valentín y Quintanilla. Asimismo, y salvo que el entrenador entrante no diga lo contrario, se procederá a la salida de Josema en calidad de cedido al Sochaux de la Ligue 2 francesa. Con todo no es descartable que se busque otro jugador para elevar el nivel competitivo. Además, la defensa es siempre una posición de desgaste, por lo que no quieren incurrir en el error de temporadas anteriores en las que sólo había tres jugadores en ese puesto complementados por algún meritorio del segundo equipo.

Paradójicamente, está el caso de la delantera. A fecha de hoy, 15 de junio, el conjunto blanquiverde cuenta con dos jugadores que tienen contrato en vigor. Sin embargo, todo hace indicar que no van a estar la próxima temporada ninguno formará parte del «roster» cordobesista. Sergi Guardiola, pese a ampliar el contrato como jugador del Córdoba a mediados de marzo hasta junio, tiene su destino fuera por las vías de la cesión a un «primera» o un traspaso. Por su parte, Jona regresa tras su periodo de cesión en el Cádiz. Sin embargo, es un jugador que no caló en la afición cordobesista y los rectores del club consideran que es mejor su salida asumiendo el coste de los 400.000 euros abonados en su traspaso.

Para ello, el club se está moviendo en el mercado en busca de soluciones. Una de ellas, además, tendría un sentido mediático, puesto que está muy próximo el fichaje de Rubén Castro, una de las piezas más codiciadas por los clubes de Segunda División. Mientras, la otra plaza deja lugar a algunas interrogantes, puesto que no sería muy descabellado que el club mirara a mercados internacionales o a Segunda B, que le ha dejado buenos réditos recientemente con los casos de Florin o el mencionado Guardiola.

Para completar lo que sería esa columna vertebral, la dirección deportiva del Córdoba quiere a dos mediocentros de jerarquía. Por un lado, un mediocentro de corte defensivo y con carácter dominante; de otro, uno de carácter creativo que sirva como un factor diferencial emulando el rol que tenía asignado José Antonio Reyes en su momento. Obviamente, en esas demarcaciones hay piezas, pero Oliver quiere ir sobre seguro.