Curro Torres dialoga con Chus Herrero
Curro Torres dialoga con Chus Herrero - ABC
CÓRDOBA CF

Córdoba CF | Las buenas razones de Curro Torres

El conjunto blanquiverde ofrece síntomas de mejoría tras su victoria en Tenerife

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A Curro Torres le sienta bien Tenerife. Al menos, eso podría parecer en función a su etapa de jugador, que le sirvió para lanzar su carrera, y al resultado que obtuvo el pasado sábado como entrenador, cuando cosechó un resultado que le ayudó a tranquilizar las revueltas aguas que bajaban por la ribera del Guadalquivir. Se puede decir, que, de paso, salvó un «match-ball» sobre su continuidad en el cargo en el Córdoba tras el triunfo por 0-2.

Mejoras deportivas

Para empezar, el Córdoba encontró continuidad en el juego. Porque, como sucedió la semana anterior ante el Albacete, se vio a un equipo compacto, serio en la parcela defensiva y capaz de general peligro, pero con un matiz fundamental: no se vino abajo. Y eso resultó fundamental para que certificara la victoria ante un rival que se presentaba en un momento óptimo de la temporada.

Por lo pronto, da la sensación de que a Curro Torres la variante del esquema de posicionamiento de los jugadores le ha convencido. Es decir, volvió a apostar de salida por el 3-5-2 en lugar del 4-3-3 que hace unas semanas parecía innegociable. Aunque esa circunstancia no es un inconveniente para que el técnico mantenga su idea de juego. De hecho, la inclusión en el equipo titular de Aguado y De las Cuevas por delante de Yan Bodiger es toda una señal de sus intenciones a la hora de construir juego. De hecho, Vallejo, el otro mediocentro de corte defensivo, pasó de titular hace una semana a ser el descarte.

Con todo, también realizó más cambios en función a las nuevas incorporaciones del mercado de invierno. Porque si ante el Albacete echó mano de tres, en Tenerife fueron cinco. Al ya mencionado Bodiger, y a los utilizados Flaño y Carrillo habría que incluir a Herrero en el eje de la defensa y Álex Menéndez. Y lo cierto es que es que la jugada le salió redonda, puesto que el central aragonés, además de dar solidez a la retaguardia, hizo el gol que abría el marcador a favor de la hueste blanquiverde.

Concentración

En las últimas semanas, los deslices defensivos resultaron un peaje demasiado costoso para el Córdoba. Especialmente, en las acciones a balón parado. Sin embargo, en las que se dieron en Tenerife las supo saldar el equipo con autoridad. En parte, ahí se vio uno de los aspectos que más se trataron en la concentración de Montecastillo, ya que a lo largo de la temporada al Córdoba le ha costado muchos puntos.

Y, paradójicamente, el balón parado fue el origen de los dos goles del Córdoba en el Heliodoro Rodríguez López. Un saque de esquina botado por Aguado dio pie al gol de Chus Herrero tras un «desvío» en el primer palo de Flaño. Es decir, funcionó la pizarra del entrenador y ya se sabe que ésa es una de las materias que marcan la diferencia en una categoría como la Segunda División. El segundo gol fue una falta en la frontal bien ejecutada por De las Cuevas.

A ese factor, además, se sumó el hecho de que el Córdoba dejaba su portería a cero, algo que no sucedía desde primeros de diciembre. Por lo tanto, es la segunda ocasión en la que el Córdoba consigue cerrar un partido de este modo en la era de Curro Torres y la primera que lo hace Marcos Lavín, quien sustituía a Carlos Abad, quien no podía jugar en virtud a una cláusula del contrato de cesión del Tenerife. De hecho, la mejor noticia de esta circunstancia es que el Córdoba se presentaba como el más goleado de la Liga y con un preocupante balance de ocho goles recibidos en los tres últimos partidos, un apartado estadístico que recordaba a la peor versión del equipo en el arranque de la temporada.

Ganar fuera

Y todos estos condicionantes propiciaron que el Córdoba consiguiera su primer triunfo liguero a domicilio de la temporada. Sin duda, una larga serie de 13 encuentros de espera y que presentan a los blanquiverdes como uno de los peores visitantes de la competición. De hecho, esa misma sensación ocurrió la pasada campaña, ya que tras la victoria en la primera salida en Albacete no volvió a ganar un partido fuera hasta finales de febrero, cuando remontó el partido que tenía en liza ante el Alcorcón.

Oficialmente, el Córdoba no ganaba un partido como visitante en Liga desde finales de mayo, cuando consiguió el agónico triunfo en Reus que supuso confirmar la milagrosa remontada al salir de los puestos de descenso a Segunda B.

Optimismo

En todo caso, este triunfo supone un alivio para Curro Torres, al margen del plano clasificatorio para el equipo. Y es que sus números, tras esta victoria, hacen que haya sumado 10 puntos sobre 33 posibles, por lo que, mejoraría los 11 sobre 42 que facturó Sandoval antes de ser despedido tras la derrota por 1-3 ante el Cádiz.

Ahora sólo queda que esa mejoría, palpable también durante media hora ante el Albacete, tenga recorrido en los tres partidos seguidos que ha de afrontar el Córdoba ante equipos al alza como Granada, Almería y Málaga. De paso, Torres conseguiría la reconciliación con la grada de El Arcángel, que aún espera más de un Córdoba renovado tras el paso por el mercado de invierno.

Porque el técnico hispano-alemán ya demostró a su llegada sensaciones que invitaban a la mejora del equipo que finalmente no cuajaron. Ahora tiene otra oportunidad.