El portavoz y miembro de la Junta Directiva de los Accionistas Minoritarios, Manuel Pastor (izquierda)
El portavoz y miembro de la Junta Directiva de los Accionistas Minoritarios, Manuel Pastor (izquierda) - Álvaro Carmona
ECONOMÍA

El Córdoba CF podría acabar en Segunda B con una deuda en la mochila de 6 millones de euros

Los Accionistas Minoritarios desvelan que será la situación a 30 de junio tras la reunión con el presidente del club

CórdobaActualizado:

El Córdoba CF, salvo que las matemáticas den un vuelco sorpresa a la situación en las últimas 13 jornadas de Liga, transita rumbo a Segunda B con una panorama «preocupante», según los accionistas minoritarios. Antes de la reunión con la entidad tenían una sensación de que la situación era «muy preocupante», es decir, salieron con una leve mejoría de la percepción. Pero, el club llegaría, en todo caso, con una deuda, en números gruesos y todavía sin cerrar, de algo más de 6 millones de euros a 30 de junio de 2019.

El portavoz y miembro del Sindicato de Accionistas Minoritarios, Manuel Pastor, desgranó ayer ABC Córdoba los detalles de la reunión con el presidente y máximo accionista blanquiverde, Jesús León. Un compromiso que adquirió el montoreño con los pequeños propietarios en la Junta General de Accionistas.

Los pequeños propietarios accedieron a los datos económicos de la entidad con plena libertad, tal y como se había comprometido León. El ejercicio de transparencia del club desveló que a 30 de junio de 2018 la deuda del Córdoba CF «es de unos 8,5 millones de euros», explicó Pastor.

En este sentido, el desglose parte de una cifra «3,5 millones de euros» que serían las pérdidas heredadas de la gestión «de Carlos González», mientras que los otros «cinco millones de euros» habrían sido provocados «por la gestión de Jesús León» desde su llegada en enero de 2018 con el objetivo de conseguir «la histórica salvación del curso pasado».

Sin embargo, la perspectiva para el cierre del ejercicio de este año sería algo mejor. Según la versión de León a los Minoritarios, el club ingresará «entre 6,5 y 7 millones de euros por los traspasos» de Sergi Guardiola (Valladolid), Aguado (Valladolid), Jovanovic (Al Fateh) y Javi Galán (Huesca) en función de las «variables» que serían «algo más de un millón» de esos siete millones en números redondos. La partida prevista en el presupuesto de este año en ventas para cuadrarlo era de «cinco millones de euros». Por tanto, se produciría un beneficio al cierre del presente curso de «unos dos millones aproximadamente».

Según explica Pastor a través de los datos aportados por el Córdoba en la reunión del lunes, el club blanquiverde, a 30 de junio de 2019, llegaría con una deuda de «entre seis y siete millones de euros». Es decir, de los 8,5 millones de euros de un año antes podría restarle los dos millones que, previsiblemente, ganará este curso. Por tanto, el Córdoba partiría la temporada que viene (2019-20), ya sea en Segunda o Segunda B, con una mochila a cuestas de 6 millones de euros, aunque la situación era mucho más grave, a nivel económico, hace apenas dos meses.

Ayuda al descenso

El Córdoba CF, además, tendrá un colchón de unos «3,5 ó 3,7 millones de euros», explica Pastor, en concepto de ayuda al descenso a Segunda B que le abonaría LaLiga para paliar los efectos negativos de un batacazo que le dejaría fuera del fútbol profesional.

En cualquier caso, de toda esa partida no se destinaría íntegramente al presupuesto de gasto directo de la próxima temporada, ya que una parte podría destinarse a la reducción de la deuda, según explicó el portavoz de Minoritarios a este periódico en virtud de la documentación suministrada por la entidad blanquiverde.

Tampoco tendrá disponible los 7 millones en traspasos. De hecho, cinco de ellos ya estaban presupuestados para este curso. Otros dos servirán para reducir deuda. En cualquier caso, en la cita con el presidente del Córdoba también quedó claro que buena parte de los «pagarés» entregados como pago de esas ventas «ya han sido descontados» y, por tanto, cobrados por el club para paliar la situación de tesorería de impagos que había desde noviembre y para llegar sin excesivos problemas hasta junio.