Moyano, en el partido ante el Recreativo Granada
Moyano, en el partido ante el Recreativo Granada - Valerio Merino
CANTERA

Moyano, la nueva perla del Córdoba

El montillano ha disputado los minutos de decisivos en los tres encuentros de Liga disputados

CórdobaActualizado:

Se dice en el fútbol moderno los chavales que llegan desde el filial no deben llamar a la puerta del primer equipo. La consigna es tirarla. Y en el Córdoba de la presente temporada hay un jugador que está cumpliendo con esos preceptos en función a la confianza que le ha depositado Enrique Martín y que responde al nombre de Antonio Moyano.

Con 18 años recién cumplidos, este montillano se presenta como el nuevo gran talento de la cantera del Córdoba. Y la prueba más evidente es que está con la idea de quemar etapas antes de tiempo, como ya sucedió la temporada pasada. Entonces, en edad juvenil, se hizo un fijo en los planes de Juan Marrero.

Porque, aunque apareciera etiquetado como centrocampista, Moyano aparecía en cualquier demarcación con el añadido de hacerlo bien. De hecho, saldó con nota en Tercera División los test que realizó como lateral derecho e incluso dejó su impronta de goleador en algún que otro partido.

Por lo tanto, Moyano, quien figuraba con licencia del juvenil, completó casi por completo la competición en categoría sénior. Y tantos esfuerzos tuvieron una recompensa sobresaliente: debutar con el primer equipo. Concretamente, fue en la noche del viernes de Feria ante Osasuna. Rafa Navarro, entrenador por entonces del Córdoba, le concedió la primera gran oportunidad de su carrera al tener 16 minutos como jugador de Segunda División.

De esa forma, Moyano veía recompensada una entrega que se inició nueve años atrás cuando comenzó a entrenar con la cantera del Córdoba. De hecho, una semana después volvía a tener tiempo en el compromiso con el que se cerraba el curso liguero ante el Deportivo de la Coruña en Riazor. El montillano, en esa cita, acumuló 22 minutos más.

Como compensación al gran trabajo de la temporada, el Córdoba le presentó un contrato que rubricó a finales de junio en el que el centrocampista firmaba por dos años con opción a otros dos más. Pero, sobre todo, le daba la oportunidad de seguir en la órbita del primer equipo.

Por entonces, aún se estaba a la espera de designar el nuevo entrenador, pero la llegada de Enrique Martín, acostumbrado a sacar prospectos de las canteras en las que había trabajado, ampliaba sus opciones de tener continuidad sin casi hacer escala en el segundo equipo.

Y así fue, puesto que Moyano fue convenciendo al preparador navarro desde los partidos de pretemporada y en los entrenamientos. Así, a Martín no le tembló el pulso a la hora de echar mano de él en los partidos ante el Recreativo Granada y el Villarrubia, cuando los encuentros no estaban resueltos de manera favorable para el Córdoba.

Y ahí se vio el gran desparpajo de un centrocampista que no sólo dio «aire» al equipo. También mostró su capacidad de llegador disfrutando de ocasiones que se quedaron cerca de ser decisivas. Incluso, en la segunda jornada dobló, porque, además del empate de Villarrubia, participó con gol incluido en el encuentro ante el Utrera que se disputaba al día siguiente. Es decir, vivió una experiencia parecida a la que tuvieron jugadores como Javi Galán o Andrés Martín, quienes en su fase de proyección acumularon partidos de competición para tener más rodaje, independientemente de la categoría.

Por lo tanto, ya extrañó menos que el sábado, cuando entró en el campo en el tramo final del partido ante el Real Murcia, Martín volviera a echar mano de él. Porque el montillano volvió a disfrutar de ocasiones de gol que hubieran supuesto la sentencia del partido sin olvidar que también aportó trabajo en la zona ancha del terreno de juego.

A la conclusión del partido, sorprendió que Enrique Martín hiciera un paréntesis en la sala de prensa para mencionarle. El navarro confesó que «es un gusto ver aparecer a Antonio Moyano». Incluso, avanzó que «cada vez que sale deja su firma, y es una gran satisfacción que un chaval se coma los minutos así».

Asimismo, Antonio Moyano se convierte en una especie de nuevo estandarte para la cantera blanquiverde y con el añadido de ser un jugador de la tierra, ya que de los últimos tiempos los jugadores que salieron del filial y que luego fueron vendidos, como Florin, Galán o Andrés Martín procedían de otros caladeros.

De paso, los aficionados también agradecen el hecho de contar con otro jugador más de casa. Por ejemplo, el encuentro del pasado fin de semana acabó con cuatro canteranos, ya que además de Moyano estaban Javi Flores, Fernández y José Antonio González, quienes de distinto modo, ya pasaron por el proceso que ahora vive la nueva perla del cordobesismo.