El presidente Jesús León, acompañado por sus consejeros más fieles: Amado y Entrenas
El presidente Jesús León, acompañado por sus consejeros más fieles: Amado y Entrenas - Álvaro Carmona
ANÁLISIS

¿Quiénes son los culpables del descenso del Córdoba CF a Segunda B?

El presidente del club fue incapaz de conseguir los recursos para hacer un equipo competitivo

CórdobaActualizado:

El Córdoba CF ha dado con sus huesos en Segunda B. La derrota ante Las Palmas (1-0) confirmó el domingo el descenso matemáticao a la división de bronce cuatro jornadas antes de que finalice la temporada en Segunda. Vuelve al pozo 12 años después. Pero, ¿quiénes han sido los culpables del descenso a Segunda B?

En la cúspide de los responsables del descenso del Córdoba CF a Segunda B aparece el presidente y máximo accionista del club, Jesús León. El empresario de Montoro ha sido el principal motor de inestabilidad en la institución en todos los ámbitos: deportivo, económico, institucional y social.

León ha consumado el fracaso de un proyecto que no ha existido en apenas 16 meses de gestión al frente del Córdoba CF. Lo peor es que el descenso deportivo es la punta del iceberg de lo que está por venir. El presidente fue incapaz de pagar a tiempo la compraventa, de sobreponerse al tope en el límite salarial, de conseguir que los técnicos pudieran fichar con libertad y de tomar decisiones acaloradas con los entrenadores que no han servido de revulsivo. Su silencio, incluso tras el descenso, avergüenza a una institución con 64 años de vida.

En el segundo escalón también aparecen los futbolistas. Es cierto han estado cinco meses de ocho de competición cobrando (cuando lo hacían) con atrasos sus nóminas (incluso todavía tienen tres nóminas pendientes), pero eso no justifica ni excusa un rendimiento deplorable, especialmente en el ámbito defensivo. Los fichajes de invierno han sido figuras decorativas que intentó usar León como lavado de imagen con un cambio de cromos.

Lógicamente, el descenso también es responsabilidad subsidiaria de tres de los cuatro entrenadores que se han sentado en el banquillo del Córdoba CF esta temporada. Ninguno paró la sangría de goles encajados. Francisco Rodríguez se marchó en agosto antes de comenzar la temporada. Llegó José Ramón Sandoval, despreciado en junio, para liderar una nave que solo tenía 13 profesionales y consiguió 18 el 31 de agosto, con dos jornadas en marcha. León estuvo «contentísimo», llegó a afirmar, con la llegada de Curro Torres. Le duró 13 partidos. Ahora, Navarro, solución de la casa para llegar hasta el final, acumula el peso del descenso después de 11 jornadas sin aportar soluciones.

El asesoramiento del presidente del Córdoba CF tampoco ha sido el adecuado a la vista de los resultados deportivos y de la dramática situación económica. La opinión los consejeros Alfredo García Amado y Magdalena Entrenas tuvo un peso importante y determinante en muchas decisiones de León. Ellos también quedan manchados por un desastre que acabará, previsiblemente, en los tribunales.

El director deportivo del Córdoba CF, Rafael Berges, seguro que debió acertar más de lo que lo hizo con los fichajes, pero demasiado logró con convecer a tantos jugadores para venir a este equipo en ruinas. De momento, ha sido el único, quizás por cordobesismo y orgulloso profesional más que por cuota de responsabilidad (que también), que ha dado la cara durante todo el año públicamente, mientras León sigue escondido cinco meses después.