El delantero del Córdoba Andrés Martín, en el partido ante el Real Mallorca
El delantero del Córdoba Andrés Martín, en el partido ante el Real Mallorca - Valerio Merino
PRÓXIMA TEMPORADA

Solo tres jugadores rompen contrato con el Córdoba CF por el descenso a Segunda B

El club llega con una mochila de once jugadores, en la que no está Quiles, propiedad del Recre y que renueva allí si sube

CórdobaActualizado:

Solo tres futbolistas que deberían estar en la plantilla del Córdoba CF de la próxima temporada 2019-20 por contrato no lo harán tras romperse su relación laboral por el descenso a Segunda B. Solo hay un caso en el actual vestuario. José Ángel Carrillo no vestirá la camiseta blanquiverde la próxima temporada tras el batacazo. El desastre les vendrá bien a Pawel Kieszek (Málaga) y Edu Ramos (Cádiz). Ambos debían, teóricamente, regresar al club el 1 de julio (salvo el portero si el Málaga subía), pero el descenso cordobesista a Segunda B les permite quedar libres de su futuro en El Arcángel.

El Córdoba CF llega a Segunda B con una mochila de once jugadores con contrato. Siete continuarían en el vestuario de esta temporada. Son los casos del portero Marcos Lavín; los defensas Miguel Loureiro, José Manuel Fernández y Alexander Quintanilla; los centrocampistas Quim Araujo y Jaime Romero; más el delantero Andrés Martín.

Además, la entidad blanquiverde también tiene que contar a partir del 1 de julio con la vuelta a la plantilla de los jugadores cedidos esta temporada en verano o en invierno. Es el caso de cuatro futbolistas más. Son los defensas Josema, que está cedido en el Nástic de Tarragona, y Víctor Mena, a préstamo en el Salmantino; y los centrocampistas Zelu, en la Cultural Leonesa, y Sebas Moyano, ya que el Valencia no ejecutará la cláusula de compra del cordobés.

Habrá bajas

No todos seguirán, evidentemente. En unos casos para hacer caja (Andrés Martín) y en otros con la posibilidad de aligerarla por sus altos ingresos (Jaime Romero). Para amortiguar este tipo de situaciones está la famosa ayuda al descenso. Sin embargo, el Córdoba comprometió la mayor parte de ese beneficio para obtener un préstamo en octubre, tal y como adelantó este periódico en su edición impresa y digital el pasado 1 de mayo. Unos dos millones están trabados.

También se darán muchos casos de jugadores que directamente soliciten su salida del vestuario para seguir en la división de plata. Nombres como Araujo, Quintanilla o Josema han quedado muy tocados por su rendimiento en El Arcángel, a pesar de que el descenso de categoría les abriría un hueco de titular en muchos equipos de la división de bronce.

Alberto Quiles, caso peculiar

El caso de Alberto Quiles es muy peculiar. El Córdoba anunció su salida del club como una cesión el pasado verano. Sin embargo, el delantero onubense es jugador propiedad del Recreativo de Huelva esta temporada, según pudo confirmar ayer este periódico de fuentes cercanas al entorno del jugador.

Quiles, de hecho, tiene una cláusula en su contrato con el Recreativo de Huelva por la que renovaría automáticamente con el Decano en caso de ascenso a Segunda. Ahora mismo, el bloque blanquiazul es líder del Grupo IV de Segunda B a falta de solo una jornada para el final de la liga regular. De acabar así, tendrá dos opciones de ascender.

El resto acaban

Los demás jugadores de la plantilla del Córdoba CF cumplen contrato al final de la presente temporada. Quedan libres o vuelven a sus equipos de origen tras cesión. Los jugadores que vuelven a sus clubes después de estar a préstamo en el conjunto blanquiverde son Álvaro Aguado (Real Valladolid), Carlos Abad (Tenerife), Luis Muñoz (Málaga), Luismi Quezada (Real Madrid Castilla), Menéndez (Aris de Salónica, en Grecia), Bodiger (Toulousse, en Francia) y Neftali Manzambi (Sporting de Gijón).

Además, cumplen vínculo Miguel Flaño, Chus Herrero, Álex Vallejo, Javi Lara (que retiró su cláusula de renovación por objetivos en enero), Blati Touré, Alejandro Alfaro, De las Cuevas, Carbonell y Piovaccari.

El Córdoba CF, bajo el silencio de León, ya ha perdido tres días para planificar la próxima temporada mientras solventa la prioridad de los impagos de las nóminas a los trabajadores.