La Virgen de Linares coronada recorre los alrededores de su santuario, acompañada por sus devotos
La Virgen de Linares coronada recorre los alrededores de su santuario, acompañada por sus devotos - Roldán Serrano
PASIÓN EN CÓRDOBA

La hermosa intimidad de la procesión de la Virgen de Linares de Córdoba

La imagen «conquistadora» recorrerá este domingo los alrededores de su santuario, acompañada por sus devotos

CórdobaActualizado:

Este domingo, día 19 de mayo, la hermandad de la Virgen de Linares coronada celebrará su tercer día de triduo en honor a esta imagen, a las 11.00 horas en su santuario, y la procesión de la titular mariana por los alrededores de este templo. Se trata de un encuentro que podría definirse como «íntimo», aunque de una belleza característica que sólo podría encontrarse en este lugar.

Los andaluces, acostumbrados a las multitudinarias romerías que se celebran por esta tierra, como la del Rocío o la Virgen de la Cabeza, y, más en concreto, la Virgen de la Sierra o Araceli, en la provincia de Córdoba, no encontrarán tal bullicio en la procesión de la imagen «conquistadora de la ciudad», aunque, no por ello, la estampa deja de ser hermosa y digna de contemplarse.

La Virgen de Linares iniciará su recorrido sobre las 19.00 horas, aún con el sol iluminando el cielo cordobés, custodiada por la Brigada GACA X del Brimz Guzmán el Bueno. Los romeros que hace justo una semana subían hasta el santuario con la algarabía propia de estas fiestas, montados en sus carrozas adornadas, ahora guardarán silencio y rezarán junto a su titular.

El toque del tambor y las sevillanas, junto al replicar de las campanas, cambiarán sus sones por el silencio y sólo el sonido de los pájaros de la sierra, acompañados por el rezo del santo rosario, dirigido por el sacerdote y seguido por los devotos, romperá la intimidad del momento.

Algunas mujeres, sobretodo las Romeras Mayores, también ataviadas con su tradicionales trajes de flamencas, portarán a la Virgen conquistadora bajo los bancos de la parihuela que portará a esta imagen coronada en la tarde del domingo. Los árboles servirán de cobijo, las sombras de las ramas serán la sombra en la que se cobijen los romeros y Nuestra Señora de Linares volverá a honrar a su nombre, el de conquistadora, conquistando los corazones de los que se congreguen en aquel «bendito lugar» para contemplarla.