San Vicente Ferrer a las puertas de su templo
San Vicente Ferrer a las puertas de su templo - Valerio Merino
PASIÓN EN CÓRDOBA

Histórica salida de San Vicente Ferrer en Córdoba

La primera extraordinaria coincidió además con la salida del Corpus y de la Virgen niña

CórdobaActualizado:

La joven hermandad de la Presentación al Pueblo de la barriada de Cañero continuó con su buena labor por la vida cofrade cordobesa en el tercer domingo de junio. Lo hizo con la salida extraordinaria de San Vicente Ferrer, el santo que da nombre a la parroquia de la recién renombrada plaza de los Derechos Humanos.

El motivo de la salida no es otro que celebrar el sexto centenario de la muerte del santo. El valenciano falleció el día 5 de abril del año 1419 en Vannes (Francia), con 69 años de edad. Además, esta salida será la primera del santo en procesión por las calles del barrio.

Pasadas las 20.15 de a tarde, el olor a incienso se convirtió en signo inequívoco de la salida de San Vicente Ferrer. La mirada del Santo a un cielo azul impoluto bajo los acordes del Himno nacional a cargo de la Banda de Cornetas y Tambores María Auxiliadora de Jaén supuso el inicio de una salida que pasará a la historia.

La cruz de guía y las distintas varas de mando abrieron el cortejo por las calles del barrio. A su estela caminó el paso de San Vicente Ferrer después de salvar la compleja y complicada salida -el paso sale a ruedas, salvando con estas los escalones-. Con más de 40 minutos de retraso, el paso abandonó la plaza para comenzar a derrochar fe por las calles del barrio.

Tras el paso de San Vicente Ferrer inició el cortejo la Virgen Niña, portada a hombros por niños de la parroquia. Este paso estuvo acompañado por niños y niñas del barrio que tomaron esta primavera el santo de la comunión por primera vez. Por último, con los últimos rayos de sol, el cuerpo de Cristo tomó su sitio en el paso para iniciar así si caminar, acompañado por la Agrupación de la Redención y el coro de la parroquia en una fusión de música celestial.

El corpus fue haciendo parada en cada altar improvisado preparado por los vecinos de la localidad. Se rezó el padre nuestro y la procesión continuó. Los tres pasos continuaron su andar por el barrio hasta regresar a su templo ya bien entrada la noche.