Jóvenes en el parque tecnológico Rabanales 21
Jóvenes en el parque tecnológico Rabanales 21 - RAFAEL CARMONA
TECNOLOGÍA

Las 51 empresas de las incubadoras de Rabanales 21 de Córdoba facturan 16 millones

El parque tecnológico analiza distintas posibilidades para habilitar más espacio ya que las empresas llenan el disponible con 340 trabajadores

CÓRDOBAActualizado:

Rabanales 21 suma 51 empresas en sus tres incubadoras, que facturan unos 16 millones. Tiene casi llenos los inmuebles de alojamiento y analiza «distintas posibilidades» para intentar acometer el cuarto. El parque tecnológico, cuyos accionistas de referencia son Caixabank, UCO y Junta, ha sido noticia los últimos años por sus problemas:ha superado dos episodios de preconcurso de acreedores —las deudas le asfixiaban— y ejecuta desde el verano de 2017 un plan de viabilidad para encarrilar su futuro. Haber salvado esas convulsiones permite que Rabanales 21 sea terreno abonado para que crezca en Córdoba un tejido de negocios innovadores y tecnológicos, muy valorados, entre otras cuestiones, por dar empleo de calidad.

Sus tres incubadoras de empresas, que se abrieron entre 2012 y 2013, aglutinan a 51 firmas, explica la directora general del tecnoparque, Eva Pozo. En concreto, 17 están alojadas en el edificio Centauro, que se encuentra al cien por cien de ocupación. Otras 33 se ubican en el inmueble Aldebarán, que está lleno al 90%. Y el edificio Orión está ocupado al completo por la biotecnológica Canvax, uno de los nombres propios presentes en Rabanales 21.

Entrada al edificio principal del complejo
Entrada al edificio principal del complejo - RAFAEL CARMONA

A esto se une, ahonda Pozo, otra decena de empresas ligadas al tecnoparque:tres implantadas en la modalidad virtual —no necesitan oficina, pero sí una dirección o un lugar donde hacer sus reuniones— más las compañías que han adquirido sus propias parcelas. De estas últimas, han acometido sus instalaciones Silos Córdoba, el futuro centro comercial Rabanales Plaza, una farmacéutica de capital ruso y el CIAC (el Centro de Innovación Andaluz para la Construcción).

En las incubadoras, hay todo tipo de empresas. Desde las jóvenes, que «ya tienen dos o tres años de funcionamiento y cuentan con mucho potencial de crecimiento», a las totalmente consolidadas. En este último grupo, brillan la ya citada Canvax; Paythunder (conocida por su sistema de pago móvil) o Innovation Group (esta multinacional británica de software para aseguradoras tiene uno de sus centros aquí). Rabanales 21 estima que este medio centenar de negocios facturó en 2017 en torno a entre 15 y 16 millones. Y situó sus trabajadores en 340 también en ese ejercicio—aún no están las cifras de 2018—.

En cuanto a los sectores a los que se dedican, el mayoritario es el de las TIC (tecnologías de la información y la comunicación), con 12 empresas, seguidas de cerca por las de servicios, con 10, energía y medio ambiente y biotecnología y salud —nueve firmas cada uno—. Completan el listado los negocios dedicados a las ingenierías, con 7, y los especializados en la agroalimentación, con 4.

A corto plazo

Dado el nivel de ocupación de sus tres núcleos para albergar empresas y que la tendencia de los parques tecnológicos es a potenciar su oferta de instalaciones en alquiler, Pozo señala que «estamos convencidos de seguir construyendo espacios para el alojamiento empresarial». Cuando se le plantea la posibilidad de acometer a corto plazo un nuevo edificio de incubación de negocios, la directora general indica que «nos estamos planteando distintas posibilidades». «Estamos haciendo números. No es fácil. Se trata de un proyecto que requiere una determinada inversión», relata.

De hecho, manejan la opción de acometer instalaciones «más pequeñas» que las que ya tienen. Recuerda el tipo de oficinas con que cuenta la parte baja del edificio Aldebarán con entrada desde la calle, diáfanas y de 130 metros cuadrados. «Ese tipo de espacio nos gustaría reproducirlo en otra zona cercana al edificio Aldebarán», indica la directora general de Rabanales 21.

Un edificio de varias plantas

Matiza que también existe la posibilidad de «hacer un edificio de varias plantas como los que tenemos». Para ello, «hemos propuesto a un par de inversores privados la posibilidad» de construirlo. Esa vía se explora «sin descartar» acometerlo con «financiación propia. En otros tiempos, ha existido la posibilidad de acceder a líneas públicas para dotación de infraestructuras. Algo así también estaría muy bien». Pozo apunta que, pese a tener un altísimo nivel de ocupación, tampoco han tenido que «rechazar muchísimas empresas». «Hemos tenido que emplazar a alguna» a que intente implantarse más adelante por el tipo de espacio que solicitaba, precisa.

La evolución del número de firmas incubadas ha sido considerable. A finales de 2012, se rozaba la veintena. Un año después, con la puesta en carga de Aldebarán, se saltó aproximadamente a 40. En 2014 y 2015, se fue elevando el número y el último trienio se han mantenido en una cifra muy similar a la actual (ahora hay medio centenar de firmas alojadas).