El cadáver de una persona que se suicidó en el centro de Córdoba en 2012
El cadáver de una persona que se suicidó en el centro de Córdoba en 2012 - Rafael Carmona
Sociedad

El 80% de los suicidas de Córdoba son hombres pero las mujeres lo intentan más

El número de autolesiones con resultado de muerte baja al año hasta 70 casos

CórdobaActualizado:

La gente se suicida cada vez menos. La muerte por autolesiones es un factor residual, apenas perceptible es la estadística de fallecimientos anuales en la provincia de Córdoba, de tal manera que lleva décadas sin superar el centenar. Pero la conmoción que produce un hecho trágico de este tipo amplifica cada caso hasta alimentar cierta alarma social. Los últimos datos disponibles sobre este fenómeno del Instituto Nacional de Estadística (INE), e incluidos en la serie «Defunciones según la causa de muerte», corresponden al ejercicio de 2016, e indican que ese periodo se produjeron 68 suicidios en la provincia, esto es 7 menos que en el año inmediatamente anterior y un 16 por ciento menos que una década antes: en 2007 se contabilizaron 83 muertes por esta causa en Córdoba.

Estos datos, que vienen al caso porque el 10 de septiembre es el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, constatan que la tendencia a la baja es firme, así como otras pautas. La de más alcance tiene que ver con el sexo de las personas que protagonizan estos episodios, y que son hombres en su gran mayoría. Por tomar de referencia el último año computado por el Instituto Nacional de Estadística: de los 68 suicidios cometidos en 2016 los varones fueron quienes llevaron a cabo 59, mientras que solo 9 estuvieron protagonizados por mujeres. En las dos últimas décadas esta proporción se ha mantenido invariable.

¿Y qué edad suelen tener quienes acaban con su vida de un modo consciente? Jorge Corpas es el psicólogo de la asociación Asaenec, centrada en la atención a personas con trastornos mentales en Córdoba, y tiene la opinión de que «las edades de más riesgo son la adolescencia y la vejez, donde influyen fuertemente los cambios biológicos, psicológicos y sociales». Otra pregunta que viene al caso es qué causas son las principales a la hora de tomar una decisión tan grave e irreversible como la de despedirse de la vida. Los trastornos mentales suelen estar detrás de este crimen en el que la víctima es uno mismo. Así, el citado especialista expone que las disfunciones mentales más frecuentes relacionadas con estos hechos luctuosos son «la depresión, el trastorno bipolar, las drogadicciones, los trastornos psicóticos y el trastorno límite de personalidad». «No obstante —añade Jorge Corpas— existen causas de suicidio ‘subclínicas’, es decir, síntomas o problemáticas psicosociales que no llegan a cumplir criterios diagnósticos, pero que causan gran sufrimiento a las personas».

Factores de riesgo

¿Y cuáles son los factores de riesgo dominantes para cometer un suicidio? El análisis de Asaenec es concluyente. «Existen varios factores de riesgo de suicidio, como no adecuarse a los roles sociales establecidos, formar parte de un colectivo minoritario o carecer de apoyos sociales, pero el hecho haber intentado acabar con la vida en anteriores ocasiones es uno de los más determinantes».

Otra pregunta que es clave, y a la que también responden los técnicos de Asaenec tienen que ver con los síntomas que manifiestan los suicidas. O dicho de otro modo: el patrón de comportamiento que siguen cuando están pensando en despedirse para siempre. En este sentido Corpas advierte que «algunas de las señales de alerta más habituales son la verbalización explicita de deseos de muerte, las amenazas suicidas (que deben de entenderse como una petición de ayuda), reconocer sentirse solo, el aislamiento voluntario y la perdida de contactos sociales, el abandono del interés por las aficiones, el descuido de la apariencia personal, el consumo de sustancias y las autolesiones».

Juan Luis Prados es médico especialista en Psiquiatría y está integrado en la Unidad de Hospitalización de Salud Mental del Hospital Universitario Reina Sofía. A su juicio, «es difícil hablar de causas de suicidio, porque puede dar lugar a interpretaciones que vean que se está justificando esta conducta; prefiero hablar de situaciones de riesgo, y dentro de ellas la más frecuente son los trastornos mentales, sobre todo las depresiones, esquizofrenia y trastorno bipolar. El abuso de sustancias constituye también un factor de riesgo, y menciono especialmente el alcohol en este punto». Las enfermedades dolorosas o incapacitantes, la pérdida de un ser querido o la de empleo pueden aumentar las posibilidades de cometer un acto suicida, indica el doctor.

Para este médico del Hospital Reina Sofía hay un hecho contrastado por la realidad estadística: los hombres se suicidan más, pero las mujeres lo intentan con más frecuencia, aunque sin éxito, y de ahí la ya citada disparidad entre sexos que queda reflejada en las estadísticas. «Las personas que tienen una pareja estable y con hijos suelen cometer menos este tipo de actos: las que están solteras pueden ser más proclives», recalca José Luis Prados, que realiza una apreciación más de interés. «Las cifras de suicidio son altas en Córdoba, y lo importante es que se está visibilizando cada vez más el problema y se le considera ya como lo que es: un problema de salud pública».