El aceite de oliva es una de las potencialidades turísticas de la provincia
El aceite de oliva es una de las potencialidades turísticas de la provincia - ARCHIVO
TURISMO

Aceite, caza o herencia minera: la tabla de salvamento de la diversificación turística en Córdoba

El Congreso de Turismo Cultural analiza las posibilidades de la provincia, desde la gastronomía hasta su pasado industrial

CÓRDOBAActualizado:

El aceite de oliva de las Denominaciones de Origen de Priego de Córdoba, Baena, Montoro-Adamuz o Lucena. La herencia minera del Guadiato. La actividad cinegética de localidades como Hornachuelos (y la riqueza gastronómica de su carne de caza). La desmitificación de algo tan oscuro como la muerte con la nueva pátina cultural que proponen Monturque o las rutas por los cementerios de la propia capital. Puede haber turismo más allá del patrimonio histórico, tangible o intangible, y más Córdoba que la que representan los Patios y la Mezquita. Y la apuesta por esa diversificación de la oferta, así como por la mezcla y retroalimentación entre los distintos segmentos, son una garantía para reflotar el pulso turístico de Córdoba, donde los datos de estancia media o de gasto económico del turista no son ahora mismo cuestiones de las que sacar pecho.

Es una de las premisas de las que parte el V Congreso Internacional Científico-Profesional de Turismo Cultural, que se celebra estos días en la Diputación de Córdoba y en el que participan expertos de 25 países. La Merced acogió ayer la inauguración por parte de representantes de las distintas administraciones (Ayuntamiento de Córdoba, Secretaría de Estado de Turismo, Junta de Andalucía y la propia institución provincial) y el propio comité organizador, formado entre otros por expertos en Turismo como la profesora de la Universidad Loyola Andalucía, Genoveva Millán y el profesor de la Universidad de Córdoba Ricardo Hernández. Una conferencia inaugural dio paso a una serie de mesas de trabajo en las que expertos de aquí y de allí cruzaron casos de éxito y establecieron semejanzas y diferencias en la gestión turística y los recursos de los diferentes territorios a fin de trazar las que serán las conclusiones del Congreso.

Uno de los edificios abandonados del cerco industrial de Peñarroya-Pueblonuevo
Uno de los edificios abandonados del cerco industrial de Peñarroya-Pueblonuevo - V. M.

Genoveva Millán considera que, a la vez que se «repiensa» la gestión turística de recursos ya exitosos como los Patios de Córdoba, sumidos en un modelo que « puede no ser sostenible ni para los visitantes ni para los propietarios», la provincia debe empezar a diseñar su estrategia más allá de los circuitos habituales. Una apuesta decidida por potenciar y difundir los atractivos de las comarcas obligaría además al visitante a dedicar más tiempo a Córdoba para abarcar todo lo que el territorio tiene para ofrecerle, con el consiguiente beneficio. Millán reseñó cómo Andalucía, una región que lidera la producción de aceite de oliva, tiene una oportunidad dorada para apostar por el oleoturismo, pero debe hacerlo con una estrategia bien diseñada. «En Córdoba hay actualmente ocho rutas y cuatro Denominaciones de Origen; la falta de coordinación conduce a la pérdida de recursos», expuso la profesora de Loyola.

El turismo cinegético es otra de las oportunidades que aportan determinadas zonas de la provincia para atraer a un perfil de visitante con otras inquietudes y de un perfil socioeconómico superior a la media. Además del atractivo que suponen los parques naturales de la provincia y la riqueza de su fauna y flora, hay otro paisaje de características diferentes del que Córdoba puede sacar rédito: el heredero de la tradición industrial de la comarca del Guadiato. Espacios como el cerco industial de Peñarroya-Pueblonuevo, recientemente catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), es otra de las oportunidades de diversificación que señala Millán. Durante el congreso, trazará sus semejanzas y diferencias con otra comarca minera en el sur de Argentina, en una zona que, sin hallarse dentro del circuito turístico habitual, ha logrado atraer visitantes mediante una tematización de su pasado industrial que a juicio de la profesora no debe ser el camino que se siga en Córdoba, pero puede dar pistas sobre las posibilidades de difusión cultural de los vestigios de la minería.