rdobés
rdobés - Valerio Merino
REACCIONES

Los agentes sociales, económicos y políticos piden al nuevo alcalde de Córdoba «lealtad y colaboración»

Todos desean lo mejor a Bellido y esperan que Córdoba pueda avanzar «en esta nueva etapa»

CórdobaActualizado:

El Ayuntamiento se da la vuelta como un calcetín el día del Pleno de investidura de un nuevo alcalde. Por lo general es cada cuatro años, con pocas excepciones, pero quien conoce la casa y sus hábitos se da cuenta de que todo está al revés. Generalmente se trabaja y la gente se viste para eso, aunque sea con chaqueta y corbata o con tacones; en días como ayer también se trabaja, pero todo el mundo está arregladito como para ir de boda. Por lo general hay novedades y sorpresas; en días como ayer puede haberlas, pero está todo mucho más sujeto al protocolo. Por lo general no sube mucha gente de la calle; ayer eran mayoría.

¿Podía compararse con una boda por lo civil, aunque tuviera algún eco religioso como el juramento sobre la Biblia? Podía, sin duda, porque no faltaba la familia orgullosa, el ceremonial bien establecido y con final previsible, si es que en esos casos puede serlo, y las felicitaciones posteriores. Y los invitados, también. En los asientos que en el salón de plenos se destinan al público estaban algunos de los antiguos alcaldes: Julio Anguita, Manuel Pérez, Rafael Merino y José Antonio Nieto. Faltaron dos de los que más tiempo estuvieron: Herminio Trigo y Rosa Aguilar, que en ese día prefirió estar en Lucena. De los invitados llamó la atención el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, que aunque antes anunció colaboración con todos los alcaldes sin mirar a su color, también fue a arropar a uno de los tres de su partido que han ganado en una capital de provincia: «El primer compromiso es la colaboración leal y espero que me trasslade cuáles son sus propuestas con la que podamos colaborar», apuntó.

Tampoco faltaron el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández; y el rector de la Universidad, José Carlos Gómez Villamandos, que señaló que «esperamos avanzar en el Ayuntamiento en todas las líneas y sobre todo en Rabanales 21 o en las tasas de transporte». Al acto también asistieron dirigentes empresariales como el presidente de CECO, Antonio Díaz, que fue uno de los que ensalzó luego el discurso pronunciado por el nuevo alcalde: «Bellido ha hecho una intervención muy valiente donde ha sido ambicioso, pero ahora llega lo importante, que es hacer», dijo.

Hubo autoridades militares y representación del mundo de la cultura a través de la Real Academia. José Cosano, su director, apuntó que «se trata de una transición normal en la corporación. Esperamos a la ralidad, porque las cosas no son tan fáciles y la realidad es exigente».

Por su parte, la subdelegada del Gobierno en Córdoba, Rafaela Vanenzuela, le deseó lo mejor al alcalde entrante, «y le ofrezco lealtad y colaboración, porque Córdoba es siempre lo primero». El exalcalde popular Rafael Merino también tuvo unas palabras para Bellido: «Ya le he pedido una cita para hablar de la logística por mi responsabilidad en la Junta. Estoy seguro de que estará a la altura».