Alejandro Muñoz, durante un ensayo con la Orquesta Joven de Córdoba
Alejandro Muñoz, durante un ensayo con la Orquesta Joven de Córdoba - Roldán Serrano
CULTURA

Alejandro Muñoz, director de la Orquesta Joven de Córdoba: «Tiene futuro el músico que se autogestiona»

La formación afronta una semana de encuentro con dos conciertos en Peñarroya y Pozoblanco

CórdobaActualizado:

Desde 2012, la Orquesta Joven de Córdoba trabaja en la formación de los jóvenes músicos y en la preparación de su futuro profesional. Ahora afronta uno de sus encuentros, en que además ofrecerán dos conciertos en Peñarroya-Pueblonuevo y en Pozoblanco. Su director, Alejandro Muñoz, habla sobre el trabajo de esta formación y el futuro de los músicos.

Hace casi siete años que se puso en marcha la Orquesta Joven de Córdoba. ¿Cree que ha cumplido sus objetivos de formación?

Creo que sí. Incluso nos ha sorprendido hasta qué punto músicos que se han formado en la Orquesta Joven de Córdoba ahora están desarrollando carreras profesionales en orquestas importantes a nivel europeo. Es decir, que se está cumpliendo el objetivo pedagógico con creces, bajo mi punto de vista.

¿Qué aprenden en la orquesta que no aprendan en sus clases en el conservatorio?

Nuestra orquesta la forman músicos de muchos puntos de Andalucía. Lo primero comparten experiencias que no son siempre con los mismos compañeros, sino que son generaciones que se renuevan muy a menudo. Luego tenemos directores invitados, solistas invitados, profesionales que vienen de fuera a colaborar en distintos proyectos con nosotros. Son profesionales que les dan una visión distinta dentro del punto de vista profesional. El profesorado trabaja de forma exhaustiva con cada sección también les aporta sus propias experiencias en orquestas y sus conocimientos. Creo que esa pluralidad dentro de la formación es lo que hace que el proyecto sea muy rico. Por supuesto nuestro proyecto no compite con los estudios de conservatorio, es un complemento. Ellos se forman en sus centros con sus profesores y nosotros estamos ahí un poco para complementar y para especializarnos en el ámbito orquestal.

«Económicamente tenemos que hacer magia, con muy poquitos ingresos y muchos gastos»

Estos conciertos se han enfocado como un encuentro, más allá de los conciertos como tales. ¿Qué se busca con ellos?

Siempre lo hacemos así. Trabajamos con tres o cuatro encuentros anuales. Los músicos tienen sus compromisos, sus clases, y a un músico de Sevilla no podemos hacerle venir todas las semanas a ensayar aquí. Lo que hacemos es juntarnos una semana, y durante esa semana organizamos los ensayos, los parciales con los profesores y los «tutti», de toda la orquesta, y una pequeña gira de dos o tres conciertos del fin de semana, donde mostramos al público el trabajo que hemos realizado.

El sostenimiento de una orquesta profesional, como la de Córdoba, es complicado. ¿Cómo se mantiene una formación como la Orquesta Joven de Córdoba?

Es muy difícil. Económicamente nosotros hacemos magia. Tener un equipo de profesores cada encuentro, tener directores, solistas invitados, una infraestructura, instrumental de percusión, poder dar una ayuda para el desplazamiento de los músicos que vienen de fuera, y desplazamientos nuestros a las localidades donde vamos, y cenas después de los conciertos para un momento de convivencia. Son mil gastos y tenemos muy poquitos ingresos: tenemos apoyos de subvenciones del Ayuntamiento, de Cajasur y básicamente los cachés que ingresamos, que tal y como está la cosa hoy día son mínimos. Eso nos ayuda a ir planificando con un par de encuentros de antelación, y si tuviéramos más presupuesto podríamos hacer más.

El que quiera ser músico fijo de una Orquesta parece que lo tiene cada vez más complicado. ¿Es una salida la figura del músico freelance que toca en distintas formaciones?

Es de las pocas salidas que hay hoy. Para cada plaza en una orquesta se presentan 50 o 60 músicos, es muy complicado, y en las oposiciones no es más sencillo. El músico que sabe hacer muchas cosas, tocar varios instrumentos, componer y arreglar música, dirigir una orquesta, dirigir un coro, gestionar sus proyectos, vender sus proyectos. No sólo freelance, sino que se autogestiona, es el que tiene futuro. El que simplemente toca su instrumento en casa y no está en contacto con el mercado y no sabe promocionarse es muy difícil que por desgracia encuentre una salida profesional. Los jóvenes músicos tienen que aprender a ser multidisciplinares y poder, por ejemplo, impartir una clase a un cuarteto de cuerda, tocar con una orquesta profesional de refuerzo, poder acompañar un espectáculo de baile, hacer un recital o promover una gira con su pianista acompañante, y tienen que hacer un poco de todo.