Quim Torra y Pedro Sánchez, durante un encuentro en La Moncloa
Quim Torra y Pedro Sánchez, durante un encuentro en La Moncloa - Jaime García
DESDE MI RINCÓN

Andalucía necesita gritar ¡Basta ya!

Aplicar el «cupo fiscal» a Cataluña tendría unas consecuencias demoledoras para Andalucía

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El escritor romano Terencio afirmaba que «la sabiduría consiste no sólo en ver lo que tienes ante ti, sino prever lo que va a venir». En tiempos tan sorprendente como los actuales, un pueblo inteligente como es Andalucía debería tener presente esas palabras. No dejar que las cosas sucedan para posteriormente rectificar aquellas que nos perjudican. Porque hay decisiones que una vez tomadas es muy complicado la vuelta atrás. Habrá quienes piensen que en democracia eso no es así. Que todo es cuestión de que una mayoría de ciudadanos lo exija. A quienes así piensan les diría que se pregunten si no son mayoría los españoles que desearíamos que la enseñanza volviera a manos del Estado, evitando que algunas Comunidades malformen a los niños enseñándoles a odiar a España. Dicho esto, hay algo que se comenta y que de producirse traería desastrosas consecuencias para todos los que vivimos en Andalucía. Hablemos de ello.

En diciembre pasado, ABC exponía en estas páginas con todo rigor el efecto que produciría sobre nuestra Comunidad el que se le concediesen a Cataluña los privilegios del «cupo fiscal». El estudio era demoledor. Enormes perjuicios en la producción, en la financiación de los servicios y en el empleo. El daño para Andalucía sería tremendo. Sin embargo pocos comentarios se hicieron. Ningún líder político pensaba que semejante concesión fiscal podría producirse. Pero las cosas han cambiado. No obstante siguen los silencios. La cobardía de la clase política es ejemplar. La de los andaluces es para nota. Supeditan la defensa de Andalucía a su carrera partidista.

Recientemente un medio de comunicación informaba que «el socialista Pedro Sánchez ofrece al xenófobo Quim Torra aplicar los privilegios del cupo fiscal en Cataluña». ¿Alguien duda que este presidente okupa no está dispuesto a dar lo que haga falta por permanecer en palacio? ¿Alguien puede fiarse de las palabras que dijo hace nueve meses afirmando que Cataluña seguiría en el sistema general de financiación? Personalmente no puedo fiarme de quien miente más que habla. Dicho esto, ¿vamos a dejar que las cosas sucedan para después protestarlas? ¿No vamos a aprender de los empleados de Navantia en San Fernando cuyas protestas, por temor a posibles represalias de Arabia Saudí tras la decisión de una ministra de incumplir un contrato, han hecho cambiar en veinticuatro horas la opinión de un gobierno verde por inmaduro?

Dicho lo anterior, ¿nada tienen que decir sobre esta noticia los políticos andaluces? Pronto vamos a tener elecciones autonómicas y municipales. O los políticos se mojan desde ya defendiendo a Andalucía o hay que sacarlos del tablero político de una puñetera vez. Porque si los andaluces no demostramos tener cabeza para prever lo que puede ocurrir, vamos a tener que echar espaldas para aguantar lo que se nos puede venir encima.