Naranjo arrancado en las obras del Ayuntamiento de Córdoba en la calle Previsión
LA MIRILLA

#Arboricidio

Duelen más los naranjos arrancados en Previsión que ser sede de la Alianza de las Civilizaciones

CórdobaActualizado:

La fuerza de lo doméstico y elemental en unas elecciones locales no es comparable al falso encanto de lo desmesurado, de lo faraónico. Si colocásemos en un plano de Córdoba todas las infografías tridimensionales y recreaciones de los grandes proyectos que nos han prometido y llevamos en las espaldas desde hace más de veinte años, esta ciudad sería otra, no sabemos si mejor, pero no la conocerían ni los primeros moradores de la Colina de los Quemados -hoy la cumbre del circuito del Cola Cao del Parque Cruz Conde-. Casinos, jardines colgantes, azudes, ikeas, telesféricos, estadios con césped en el techo, museos, puentes y más puentes, ecobarrios, torres...

El primer político que fuese capaz de presentarse sin una maqueta bajo el brazo ni un macroproyecto de megalomanía y vendiera autocrítica en lugar de humo ganaría enteros y credibilidad. Han querido construir a Córdoba por el tejado y todos se han olvidado de los cimientos. Y cuando se pudo ambicionar, hubo que arremangarse para achicar agua y deudas. Y cuando no hubo números en rojo, faltaron las luces largas, la templanza y la capacidad. A destiempo siempre.

Nadie nos ha prometido árboles hasta ahora, y las plataneras y los naranjos, por poner dos ejemplos, deberían ser hijos adoptivos en esta ciudad. Hemos perdido -porque nadie la lleva- la cuenta de los árboles que se han arrancado en esta Córdoba de cuarenta y tantos grados por costumbre, donde la sombra parece proscrita y la izquierda abanica un vacuo discurso medioambientalista. Duelen más los naranjos que quitan de la calle Previsión que la subsede de la Alianza de las Civilizaciones. Y, a veces, no se dan cuenta de que esos pequeños «dramas» son los que escuecen de verdad a la vecindad.

Sangra el alma cuando el erial del Parque de Levante prometido hace 15 años sigue siendo terreno propicio para el incendio de pasto. O cuando uno pasa por la Biblioteca Provincial y recuerda la oportunidad perdida de un pulmón verde en los Santos Mártires. Los califas sí lo tuvieron claro... El Parque del Canal o la mejora de El Patriarca. Una Concejalía de Sombra, eso sí que sería un departamento de peso en Córdoba.