Salida de clase en el primer día de colegio del año pasado en Córdoba
Salida de clase en el primer día de colegio del año pasado en Córdoba - Valerio Merino
Educación

Arranca el curso escolar con quejas por la ratio de alumnos por clase en Córdoba

El sindicato CSIF cree que habría que estudiar la situación de los colegios uno a uno en lugar de ofrecer la media andaluza

CórdobaActualizado:

El curso escolar comienza hoy para los más pequeños. Los colegios de Infantil, Primaria y Educación Especial abren sus puertas para el curso 2019-2020 con una realidad incontestable: cada año hay menos alumnos debido a la caída de la natalidad. Los cambios demográficos deberían repercutir, en teoría, en una bajada de la ratio de alumnos por clase. Pero no es así, al menos según los sindicatos, que siguen reclamando que haya menos alumnos por clase.

En la provincia de Córdoba habrá este año 1.352 alumnos menos que en el curso anterior en todas las enseñanzas. La pérdida de alumnos es mucho más acusada cuanto menor es la edad de escolarización, debido a que el descenso en los nacimientos es un fenómeno relativamente reciente -y muy ligado a la crisis-. Así, sólo en Primaria se perderán este año en Córdoba 985 alumnos. Esa caída ha llevado a la Junta de Andalucía a colgarse la medalla de la bajada en las ratios, al situarse en 20 en Infantil y 21 en Primaria, cuando la Ley obliga a contar como máximo con 25 alumnos por clase.

Esas cifras, sin embargo, no son más que una media aritmética, y aquí es donde surgen las razonadas críticas de los sindicatos. Hay colegios que superan el máximo permitido por ley y otros con muchos menos alumnos, especialmente en las zonas rurales. Según Elena García, responsable del sindicato CSIF en Córdoba -el mayoritario en la enseñanza, asegura-, «aquí no vale la matemática exacta», por lo que considera «un insulto que se maquille la realidad». La organización considera que habría que estudiar la situación de los colegios de Córdoba uno a uno, para ver «dónde hay que hacer los esfuerzos». En el caso inverso, aquellos colegios en los que se clausuran unidades por falta de alumnos, «a lo mejor en algunos centros no hay más remedio que cerrarlas, pero me inclino a pensar que la mayor parte de las supresiones que se producen serían evitables», sostiene García.

Hay ejemplos en la provincia de ambos extremos. Ayer mismo, el AMPA Monte Horquera del colegio Francisco García Amo de Nueva Carteya anunció que los pequeños no entrarán hoy a clase. En un comunicado remitido a ABC, Mireia Merino, miembro de la junta directiva, aseguró que «el único colegio de nuestra localidad mañana no llevará a sus niños y niñas al colegio como sería normal». ¿El motivo? Hay un exceso de alumnos en las aulas debido a la suspensión de unidades y a la presencia de un mayor número de niños hijos de temporeros agrícolas. «Este año más de la mitad de las aulas empiezan con 26 y 27 alumnos por clase», asegura el AMPA, que ya denunció la misma situación el año pasado.

En Los Pedroches se enfrentan al caso opuesto. Este año, Educación ha suspendido 11 líneas en nueve municipios. Quizás el caso más grave sea el del colegio Moreno de Pedrajas de Villanueva de Córdoba, donde sólo se han matriculado 14 alumnos para este cursos; allí, chavales de diferentes cursos tendrán que compartir aula, en un claro ejemplo de las repercusiones que tiene la despoblación del ámbito rural. Por eso, Elena García insiste en que «CSIF pide trabajar con ratios más bajas y que no se cierren unidades. Muchas se pierden en zonas con riesgo de despoblación pero si quitamos recursos educativos, estamos dando el cierre a la escuela pública y eso no puede ser».