Línea de envasado de la empresa Arteoliva en las instalaciones del Garrotal
Línea de envasado de la empresa Arteoliva en las instalaciones del Garrotal - ABC
Agroindustria

Arteoliva cumple 20 años superando su crisis y un incremento de sus ventas en un 38 por ciento

La facturación estará al final de 2018 en unos 8 millones de euros frente a los 5,8 del pasado 2017

CórdobaActualizado:

Arteoliva celebra este mes su vigésimo aniversario con la sensación entre sus responsables de que ha superado los difíciles años de la crisis económica que desembocaron en la declaración de un concurso de acreedores en 2016. El incremento de las ventas y la vuelta de los beneficios en sus cuentas como consecuencia de la recuperación de los mercados que habían perdido durante la recesión así como el establecimiento de nuevas alianzas hacen que esta empresa agroalimentaria con sede en Palma del Río pueda ver el futuro con cierto optimismo.

«Hemos conseguido sobrevivir y estoy seguro de que los próximos años serán buenos para nosotros porque la posición de la compañía es sólida, no tiene deudas y contamos con proyectos para seguir creciendo, sobre todo en exportación». Así lo aseguró a ABC uno de los fundadores de Arteoliva, Felipe Silvela, quien detalló que «a día de hoy hemos superado el bache porque en 2017 ya tuvimos beneficios y en 2018 esas ganancias crecerán gracias a que estamos recuperando antiguos clientes y encontrando otros nuevos». Sus previsiones son que la facturación este año estará entre los siete y los ocho millones de euros, frente a los 5,8 millones con los que se cerraron el ejercicio pasado. Esto supone un crecimiento de entre un 20 y un 38 por ciento. Hay que recordar que la empresa llegó a tener un volumen de negocio de 18 millones de euros en 2006.

El también director de Comunicación de la firma palmeña indicó que la razón por la que se solicitó de manera voluntaria hace dos años la declaración de concurso de acreedores fue la reforma de la ley que regula este procedimiento aprobada en 2015 que «daba más atribuciones al juez y a los administradores concursales para mantener la actividad en empresas que eran viables, y la nuestra lo era». Su deuda financiera rondaba en aquel momento los 3,5 millones de euros lo que generaba un lastre relevante a su actividad.

Fue a finales de ese año cuando el juzgado publicó un auto en el que adjudicaba la venta de la unidad productiva al empresario sevillano José Manuel Navarro Bernal. Poco después nació la sociedad Comerándalus, que sustituía a la Compañía Alimentaria del Sur de Europa (Calpe), manteniendo, sobre todo, la marca Arteoliva. El directivo afirmó que el compromiso que adquirió el industrial hispalense era mantener la plantilla en su totalidad, que en verano asciende a 45 personas durante la época de campaña, y baja hasta los 34 trabajadores en el resto del año.

La compañía conserva su línea de productos, entre los que se incluyen el aceite de oliva (también ecológico), las salsas (mayonesa o sofritos, entre otros), gazpacho, salmorejo y aceitunas de mesa. Esta nueva etapa se inició con la elaboración de un plan de viabilidad de la compañía que incluía la necesidad de alcanzar alianzas con otras empresas del sector.

Aceitera sevillana

Fruto de ello en mayo se firmó un acuerdo con Migasa para el desarrollo de distintos proyectos a través de la sociedad Novavegetal en el que Arteoliva ponía la fabricación de los productos y la aceitera sevillana aportaba su red de comercialización, según apuntó Silvela. De esta unión salió al mercado el pasado verano una línea de gazpachos y salmorejos 100% frescos bajo la marca Artesur. Asimismo, hace pocos días se anunció que se iban a producir desferas, «un alimento que son unas pequeñas bolas destinadas para decorar los platos y que son muy utilizados por los chefs más conocidos». Este producto se ofrece con distintos sabores, como fresa, manzana, miel de caña, limón, lima, vinagre balsámico Pedro Ximénez, naranja, mango o aceite de oliva virgen extra, entre otros. El directivo aseguró que ya tienen sellados otra media docena de acuerdos de este tipo.

Como consecuencia de estas alianzas, Comerándalus se ha visto obligada a ampliar sus instalaciones ubicadas en el Polígono Industrial de El Garrotal. Silvela informó de que en julio incorporaron una nueva cámara frigorífica, mientras que para el primer trimestre de 2019 tienen previsto llevar a cabo otra ampliación de la planta de tratamiento de las verduras que tiene la factoría para incorporar la producción de caldos y cremas. Su inversión rondará entre los 500.000 y los 600.000 euros. Las instalaciones cuentan con una superficie de unos 13.000 metros cuadrados.