José Antonio González a su salida de los Juzgados
José Antonio González a su salida de los Juzgados - Álvaro Carmona
CASO DE LAS MORDIDAS A PARADOS

«El ataque de un hacker» hace desaparecer la contabilidad de Guadalquivir Futuro

El asesor fiscal de la entidad asegura al juez que no guarda ni un folio de los datos económicos

CórdobaActualizado:

El caso de las presuntas «mordidas» a los trabajadores de la Fundación Guadalquivir Futuro dio ayer una vuelta de tuerca después de que el asesor fiscal de la fundación asegurara ante la jueza que instruye el caso que «el sistema informático de la asesoría había sido hackeado y que se ha perdido toda la información, no sólo de la Fundación Guadalquivir, sino del cerca del medio millar de clientes que tiene en cartera», según ha podido constatar ABC.

Este supuesto ataque de un pirata informático a los archivos fue denunciado ante la Policía Local por este asesor fiscal, eso sí, después de que el Juzgado le hubiera solicitado toda esta documentación para intentar probar las mordidas a través de la contabilidad. De modo, que hoy por hoy, según admitió ante la jueza el asesor fiscal, «no hay ni un solo documento relativo al asiento contable ni en formato digital ni en papel para comprobar estos extremos de los que se habla relativos a la Fundación Guadalquivir Futuro». Sencillamente, los datos se han volatilizado.

Todos estos hechos no fueron revelados por este asesor fiscal, que acudió en calidad de testigo, a los medios, ya que su única declaración a las puertas de los Juzgados fue que «no había percibido ninguna compra de inmuebles o enseres, ni había visto un cambio de modo de vida que indicara que sí se había producido un enriquecimiento por parte de los responsables de las entidades; tampoco lo había en las declaraciones de la renta que por cortesía a los representantes de la Fundación Guadalquivir también se les hacía en la empresa aunque fueran gestiones personales».

Lo único que reconoció el asesor fiscal como testigo es que el vicepresidente de la Fundación Guadalquivir, José Antonio González, y que iba a declarar ante la jueza minutos después era el encargado de llevarle los «papeles» a la asesoría y que era bastante desordenado. Admitió, incluso que «podrían haber cometido algún error en la contabilidad, como todo el mundo».

Guiño cómplice

Uno de los gestos más llamativos tras su declaración fue que este asesor fiscal que se cruzó en la puerta del Juzgado de Instrucción 8 con el vicepresidente de la Fundación Guadalquivir Futuro, al que precedía, le guiñó un ojo, en señal de complicidad ante la mirada de los periodistas y abogados.

El último en declarar fue González, que intentó dar explicaciones, muchos de ellas «contradictorias», según fuentes del caso, durante más de una hora, en calidad de investigado en este caso, tras la denuncia del grupo parlamentario de Podemos Andalucía.

Con gesto desafiante y sin querer hacer declaraciones, el cargo de la entidad había llegado casi una hora antes de su declaración a los juzgados para evitar a la prensa, y a su salida, igualmente, intentó zafarse de la fotografía saliendo con un casco de moto puesto para evitar ser reconocido.