Solar junto al camposanto de San Rafael destinado al tanatorio
Solar junto al camposanto de San Rafael destinado al tanatorio - VALERIO MERINO
MUNICIPAL

El Ayuntamiento de Córdoba cambió en diez días los informes para dar licencia al tanatorio de San Rafael

Un alto cargo de confianza se hizo cargo del expediente ante la negativa de un funcionario a dar permiso de obras

CÓRDOBAActualizado:

LA Gerencia de Urbanismo de Córdoba, acusada habitualmente de lentitud en la tramitación de proyectos, realizó un trabajo de récord con el nuevo tanatorio de Cecosam. En apenas diez días, once concretamente, los servicios municipales pasaron de negarle el permiso de obras al nuevo centro municipal, con un presupuesto cercano al millón de euros, a darle el visto bueno al proyecto pese a que contaba con los mismos condicionantes negativos iniciales. La licencia se firmó por decreto el pasado 30 de agosto y pasará el control político en la comisión municipal correspondiente la próxima semana.

Para ello, el equipo de Urbanismo tomó una decisión verdaderamente extraña, fuera de lo común. Sustituyó al funcionario del servicio de Licencias que llevaba el tema por el director técnico de la institución, un alto cargo de confianza, que es el número dos del gerente, Emilio García. El director técnico es un puesto clave de la Gerencia que no se suele ocupar de los permisos de obras. Su labor tiene más que ver con las negociaciones que se emprenden para grandes proyectos, modificaciones urbanísticas de calado o inversiones de varios ceros. Todas las fuentes coinciden que la posibilidad de que un responsables de estas características se haga cargo de una simple licencia es, cuando menos, nada común.

Tres ordenaciones distintas

La cuestión es que a principios de julio, Urbanismo estaba destrozando el proyecto. Licencias pidió a la dirección técnica que realizara un informe previo sobre el proyecto presentado. Y el alto cargo rubrica un documento, cuanto menos, negativo. Tiene fecha de cuatro de julio. Se emitió porque el cementerio de San Rafael se encuentra entre tres ordenaciones distintas: Manzana Cerrada, Ordenación Abierta y Protección Monumental A. Advertía ese informe que el proyecto del tanatorio venía a modificar la imagen consolidada del cementerio ya que pretende modificar parcialmente la tapia de cerramiento. Urbanismo se reunió con el arquitecto contratado por Cecosam y le pidió cambios. El informe, de cuatro de julio, refleja que esos cambios solo se llevaron a efecto parcialmente tras el aviso realizado.

Dos días después, la cosa cambia. El cinco de julio se registra un documento reformado que se informa el seis del mismo mes. Dirección Técnica entiende que todo queda subsanado y ya no hay inconvenientes para que todo siga como es debido.

Servicio de licencias

Seis días después, el doce de julio, se emite un informe clave. Y es que un funcionario del Servicio de Licencias destroza el proyecto y dice que no reúne las condiciones para ser aprobado. El caso es extraño por dos razones. La primera es la rapidez. Como cualquier empresario o técnico puede atestiguar, no es frecuente que Urbanismo tarde menos de dos semanas en la evaluación de un proyecto de obras, algo que suele ser bastante complejo. La segunda parte es la contudencia de Licencias que emite directamente dictamen «desfavorable». Esa lectura se realiza en apenas dos días. El proyecto entra en el servicio entre el 10 y el 11. El 13 de julio ya hay fumata. Negra en este caso.

Captura del encabezamiento del primer informe emitido por el Ayuntamiento
Captura del encabezamiento del primer informe emitido por el Ayuntamiento - ABC

En Licencias, las opciones son tres: favorable, favorable con condiciones o desfavorable. El servicio realizó una serie de constataciones sobre el proyecto del tanatorio de San Rafael . Son las siguientes. Afirma que no estaban todos los planos. Dice también que no se cumplen las normas del Código Técnico de la Edificación en materia de evacuación de salidas a los jardines Norte y Sur. No incluye memoria ambiental de la cafetería del edificio que es una actividad calificada y que exige de una licencia específica. El proyecto no concreta el sistema energético que se utilizará en la cocina, ni especifica las salidas de humos o las dimensiones de los filtros. No describe el extractor a usar, la temperatura admitida o el caudal y pérdidas de carga. No establece la estanqueidad ante el fuego, los revestimientos, el diseño de la chimenea. Afirma que no se detalla el cumplimiento de la normativa sanitaria de las instalaciones del comedor.

Licencias advierte de que no se justifica el cumplimiento de la accesibilidad al inmueble

Licencias advierte también que el proyecto presentado por Cecosam no incluye un elemento de relevancia: el informe de ruidos. Todos los edificios que tienen instalaciones potencialmente ruidosas han de presentar un «estudio acústico operacional» con el objetivo de garantizar que cuentan con aislamientos suficientes como para no molestar a los vecinos. También avisa de que no se justifica el cumplimiento de la accesibilidad ante barreras arquitectónicas ni los elementos correspondientes de ventilación, climatización y refrigeración que han de presentar los tanatorios. Por último, dice que ha de preverse un sistema alternativo de emergencia en caso de cortes de luz.

Cualquier empresario privado podría echarse a temblar con un documento similar. Supone volver a redactar el proyecto y hacer cola. Pero Urbanismo decide, directamente, modificar su opinión. Y como no puede cambiar la opinión del técnico que suscribe lo que hace es cambiar de técnico. El director técnico de la Gerencia emite un informe con membrete del servicio de Licencias donde lo que antes impedía dar permiso de obras, ahora son requerimientos posteriores a la concesión de la misma. No es posible decir si entre ambos informes se presentó documentación complementaria ya que en el último de los documentos se obviaron los códigos de registro.

La dirección técnica da su visto bueno y establece las siguientes medidas correctoras: aumentar la insonorización, realizar un ensayo acústico, modificar el sistema de climatización y ventilación, cambiar determinadas cuestiones relacionadas con las barreras arquitectónicas en las escaleras del tanatorio, modificar las salidas, aumentar la resistencia al fuego, contar con un equipo que dé luz al complejo en caso de cortes así como numerosos cambios en la cocina del restaurante.