La calle Cruz Conde, desde las Tendillas
La calle Cruz Conde, desde las Tendillas - Valerio Merino
Primera plana

La batalla de PSOE e IU por las placas

La prioridad de cambiar el nombre de las calles era el manoseo electoral

CórdobaActualizado:

En materia de memoria histórica, a este cogobierno municipal de PSOE e IU hay que reconocerle el inicio de los trabajos de exhumación. Es de puro sentido común que cualquier ciudadano tiene derecho a recuperar los restos de sus familiares. Otro cantar es lo que está sucediendo con el proceso de cambio del callejero para eliminar vestigios franquistas. Empezó mal -con una comisión que tenía de partida claro parte de su dictamen- y acabó, o eso creíamos, sin mejorar la cosa, porque se cerró con controversia. La polémica vino con la decisión de sacar del nomenclátor a Cruz Conde, la plaza de Cañero o Conde de Vallellano, nombres muy arraigados en la ciudadanía y con los que los anteriores primeros ediles, de izquierdas y derechas, no tuvieron ningún problema.

Aunque la Junta de Gobierno Local aprobó definitivamente las variaciones en noviembre, ha sido ahora, cuando, ¡oh, casualidad! o ¿causalidad?, coincidiendo con el ciclo de generales y municipales, a IU le entra prisa para que los rótulos nuevos se coloquen. El PSOE le replica que sabe que la cosa está tiesa de personal en el Ayuntamiento y que los trabajadores de Movilidad, Concejalía en manos de los socialistas, pondrán las placas cuando puedan. Que ahora andan liados con la Semana Santa y que luego vienen Cruces, Patios y Feria. En el PSOE admiten que no saben si todas las vías afectadas lucirán su nuevo nombre antes de las municipales del 26 de mayo.

Y aquí se abren dos opciones: o en Movilidad están tan justos de efectivos que no pueden cambiar una decena de rótulos -si es así, podía haberlo advertido en noviembre cuando la modificación del nomenclátor tuvo visto bueno definitivo- o los socialistas se han apuntado a las intrigas con las que nos deleitan en Juego de Tronos. Pareciera, me pueden llamar mal pensado, que al PSOE no le interesara que antes de votar para alcalde se formara un pollo con que Cruz Conde lleve el nombre de Foro Romano o con que la plaza de Cañero luzca como la de los Derechos Humanos. El PP, hay que recordar, recogió más de 8.200 firmas en contra de que esas vías, y otras muy arraigadas, salieran del callejero.

Unan a todo lo anterior el cruce de duros reproches entre los socios de gobierno, que un error de Urbanismo (IU) ha dejado bloqueado el cambio de Cronista Rey Díaz hasta que se pronuncie un juez y que las dos únicas vías que exhiben sus nuevas placas, en reconocimiento a históricos sindicalistas, se colocaron este jueves para que el viernes la coalición de izquierdas y CC.OO. pudieran hacer un acto en plena campaña de las generales. Tras hacer la suma, al ciudadano de a pie le queda la sensación de que la prioridad que escondía aquel cambio de callejero tan vital, según el bipartito de izquierdas, era la de manosearlo electoralmente a antojo cuando a PSOE o IU le viniera en gana. Todo muy edificante.