Dos trabajadores en la obra de un edificio en construcción
Dos trabajadores en la obra de un edificio en construcción - VALERIO MERINO
SECTOR INMOBILIARIO

Buenas vistas, terraza amplia o espacio para mascotas: las preferencias de los compradores de vivienda

La Cátedra Inmobiliaria recomienda adaptarse a las necesidades de perfiles como el de la tercera edad

CÓRDOBAActualizado:

Sin cliente no hay negocio, por eso los mercados -también el inmobiliario- deben ser capaces de anticiparse a las necesidades del futuro comprador y suplirlas fabricando el producto de sus sueños. Esa es una de las claves para el futuro del sector que apuntó en Córdoba el director de la Cátedra Inmobiliaria, José Antonio Pérez, que insistió en que el promotor de vivienda tiene que ser capaz de «interpretar los sueños» del cliente potencial.

Según los estudios realizados por esta escuela de negocios, la construcción tradicional no cubre ya las necesidades de una población que ha cambiado sus hábitos de vida y sus preferencias de vivienda. «De urbanismo y finanzas ya sabemos todos», expuso Pérez al público de su ponencia, conformado mayoritariamente por empresarios del sector. A su juicio, el verdadero reto «está en saber qué quiere la gente», y para ello aportó los resultados de un trabajo de campo dirigido a sacar conclusiones sobre las preferencias de los compradores de vivienda.

La gran mayoría busca un hogar para habitarlo con su pareja o con su pareja e hijos, lo que puede dar pistas sobre el tamaño y las características de las viviendas de nuevas promociones. También destacó el papel que juegan los animales de compañía en las familias actuales, por lo que las casas deben estar adaptadas también a ellos. Entre los aspectos que más valoran los clientes potenciales están que la vivienda cuente con buenas vistas, terrazas amplias, paredes lisas y armarios empotrados. En cuanto a la ubicación de los inmuebles, la cercanía a zonas comerciales juega también un papel fundamental.

La mejora de las condiciones de vida y los avances médicos hacen que los ciudadanos cada vez vivan más años, lo que lleva inexorablemente a un envejecimiento de la población. Pérez expuso que este «senior boom» tiene que hallar también una respuesta en la oferta inmobiliaria con viviendas que se adapten a las necesidades de un segmento de la población que alcanza en 40 por ciento del total. Es uno de los sectores sociológicos a los que hay que prestar más atención porque marcarán el futuro inmediato.