DESDE SIMBLIA

Cadena de despropósitos

Lo que pasa con Regina Coeli pordría ser una maldición, pero sencillamente se trata de una probada incapacidad de gestión

José Calvo Poyato
CÓRDOBAActualizado:

Es como si sobre las obras para convertir en Contenedor Cultural —era el nombre empleado por el edil García—, al antiguo convento Regina Coeli pesara una maldición. Como si alguien le hubiera echado lo que denominan mal de ojo. En su origen la restauración de una parte del antiguo cenobio de las monjas dominicas tenía como objetivo convertirlo en el Museo de las Cofradías de la ciudad. Era lo que estaba previsto, cuando en fecha tan lejana como el tiempo de los primeros pasos de la anterior corporación municipal, que fue cuando el Ayuntamiento firmó con la Junta de Andalucía la inclusión de Córdoba en el Plan Turístico de Grandes Ciudades. Todo se desarrolló con tanta lentitud que fue necesario solicitar una prórroga porque los plazos se cumplían y las obras no se ejecutaban. La

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