Protesta de Asaja por la caída de los prcecios de la naranja
Protesta de Asaja por la caída de los prcecios de la naranja - VALERIO MERINO
MERCADO DE CÍTRICOS

Califican la campaña de la naranja a punto de concluir en Córdoba como «desastrosa»

El sector lamenta la competencia de terceros países, que está tras los bajos precios, casi al 50 por ciento del año anterior

CórdobaActualizado:

Es cierto que la campaña de recogida de los cítricos 2018-2019 no ha concluido del todo en la Vega del Guadalquivir (según la patronal agraria Asaja Córdoba, quedaría entre un 15 y un 20 por ciento por recolectar), pero agricultores e industriales ya empiezan a hacer balance de la temporada, calificándola de «desastrosa». En el caso de la Asociación de Jóvenes Agricultores de Córdoba, la situación es «muy negativa» en lo que se refiere a las cooperativas que se encargan del tratamiento final y de la comercialización del producto. Córdoba es la tercera provincia en Andalucía con más superficie de este cultivo (sólo por detrás de Sevilla y Huelva) al contar con más de 11.000 hectáreas repartidas por los municipios de Hornachuelos, Palma del Río, Posadas y Fuente Palmera.

La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible comparte esta visión en un informe elaborado en relación a la última semana de recolección. En el documento se indica que «las operaciones comerciales de cítricos van en descenso, mientras que la fruta continúa su ritmo de maduración disminuyendo la calidad comercial de la misma. […] El pesimismo de los agricultores se demuestra en el abandono de las labores agrícolas en las explotaciones debido a la dificultad de enfrentar los costes de tratamientos y de mano de obra».Las malas sensaciones de los productores, la industria y la Junta son consecuencia de los bajos precios que han caracterizado a esta campaña.

Un estudio elaborado por Asaja con las cotizaciones registradas en la lonja de la Cámara de Comercio desde noviembre apunta que el valor medio este año se ha situado en Córdoba en los 0,13 euros, frente a los 0,24 euros que se pagaban en la temporada anterior. Esto supone un descenso de casi el 47 por ciento. Esta organización profesional sitúa el coste medio por kilo de una explotación en los 0,15 euros. Las variedades con una peor evolución ha sido la naranja industrial tipo blanca, que ha caído un 58 por ciento, y la naranja valencia late, que lo ha hecho en un 54 por ciento.

Naranjas a China

El presidente de la asociación profesional Palmanaranja, Antonio Carmona, declaró que la campaña no ha ido bien desde el principio de la misma. «Por distintas circunstancias hubo un exceso de oferta y la demanda no consiguió asumir todo ese stock, lo que hizo que bajara el precio», aseguró. Desde su punto de vista, uno de los puntos más destacados de este año ha sido la pérdida de los mercados tradicionales en la Unión Europea (UE) por «la competencia brutal» de la naranja que ha entrado desde Sudáfrica y Egipto, principalmente, «unos países que tienen unos precios con los que nosotros no podemos competir». Ante este panorama, según Carmona, a la industria no le ha quedado más remedio que buscar clientes en terceros países lejos del Viejo Continente, «con el mayor riesgo que ello conlleva porque no es lo mismo enviar la mercancía a Francia, que está allí en dos o tres días, que a China».

Por su parte, el responsable de los Servicios Técnicos de Asaja en Córdoba, Eduardo Eraso, afirmó que la producción en esta campaña será superior a la anterior, aunque no considera que se vaya a llegar a las 323.956 toneladas que fijaba la Administración autonómica en el aforo que publicó en octubre del año pasado. A su juicio, rondará las 300.000 toneladas, lo que supondrá que la cosecha se incremente en torno a un 9 por ciento, «aunque es difícil ser exactos en este sentido porque muchos agricultores venden su fruta a empresas valencianas, que se las llevan directamente desde el campo».

Ante los bajos precios, la mirada de la patronal agraria se dirige directamente a las administraciones, a las que solicitan un mayor control de la importancia de cítricos, ya que «actualmente sólo se revisa entre un 3 y un 4 por ciento de todo lo que entra». Desde la organización que preside Ignacio Fernández de Mesa también se aboga por investigar la cadena alimentaria en el caso de los zumos para comprobar si las grandes industrias están pactando precios.