CULTURA

La Casa del Agua, la historia de Córdoba y sus gentes con un líquido conductor

El museo abre sus puertas junto al Arco del Portillo con una reflexión sobre el pasado y el futuro de la gestión hidráulica

CÓRDOBA Actualizado: Guardar
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¿Cuánto puede decir de una civilización la forma en que se relaciona con el agua? La respuesta está ahora en la Casa del Agua, un centro de interpretación que desde el Casco Histórico de Córdoba trata de arrojar luz sobre los usos y costumbres de sus habitantes de ayer y hoy con el hilo conductor de un elemento vital como el líquido elemento, que no siempre fue de tan fácil acceso como lo es ahora.

El recorrido por el centro tiene vocación narrativa y se centra en explicar las grandes transformaciones y cambios urbanos que se produjeron en la ciudad entre finales del siglo XIX y mediados del XX. La exposición permanente permite contemplar restos arqueológicos e infraestructuras pertenecientes a diferentes épocas históricas, colecciones etnográficas y abundante información gráfica y audiovisual que ayuda al visitante a obtener una imagen de conjunto lo más completa y real posible del patrimonio.

«La red hidráulica de la ciudad es como el sistema circulatorio de un ser vivo, que nos permite llegar a todos sus extremos», explican los promotores de este centro de interpretación. Así, siguiendo el camino que marca el agua es posible llegar desde el nacimiento mismo hasta el interior de las viviendas y sus patios, pozos y aljibes. Ese recorrido reflexiona además sobre cómo en una provincia seca como Córdoba, el dominio sobre los recursos naturales y la gestión del agua ha sido clave para hacer posible -y cómoda- la vida de sus habitantes.

La Casa del Agua nace «con vocación de ser un referente museístico y divulgativo en Córdoba sobre la cultura del agua, pero también quiere ser un elemento de reflexión sobre la explotación de este recurso natural y la necesidad de hacer un uso más racional del mismo, que comprometa a las futuras generaciones». El museo está ubicado junto al Arco del Portillo, ocupando toda la planta baja de las casas números 6 y 8. La visita se estructura por cinco salas consecutivas o espacios tematizados, además del patio con pozo y pila.