El castillo de Almódovar visto desde el helicóptero
El castillo de Almódovar visto desde el helicóptero - Álvaro Carmona
Turismo

La ciudad de Córdoba vista a ojo de pájaro

La empresa Falcon View es pionera en ofrecer vuelos para descubrir otra perspectiva de la capial

CórdobaActualizado:

La sensación de volar,en una palabra, es «libertad». Así lo explica el piloto de la empresa Falcon View Tours, Daniel López. La empresa tiene tres autogiros, aeronaves de un solo motor para poder ver la ciudad de Córdoba «desde otro punto de vista». A ojo de pájaro.

Y todo se queda en casa doblemente. Daniel López y su hermano han diseñado los dos últimos modelos de ELA 10-Eclipse, el modelo usado. Así, con otro amigo, pensando en el turismo de la ciudad califal se les ocurrió la idea. Y por otro lado, el aparato está fabricado en Fuente Obejuna y con manos cordobesas. Se trata de una versión avanzada, «premium», del autogiro de De la Cierva en 1923. Y por si fuera poco, se trata de una empresa familiar.

Técnicamente, los autogiros que están usando son «lo último», después de once ediciones y muchas pruebas de ensayo y error. Una de las mejores ventajas es que la máquina puede volar a 35 kilómetros por hora, lo que permite ver más detalladamente los monumentos.

El primer vuelo que hicieron fue a una pareja estadounidense que optaron por la ruta de Medina Azahara y el Castillo de Almodóvar. La primera explica el yacimiento palatino, el Real Monasterio de Jerónimo de Valparaiso y las Ermitas. La segunda viaja hasta el castillo de Almodóvar, el pantano de la Breña y Medina Azahara, entre otros. También hay un tercer modelo que se centra en la cultura aeronáutica con maniobras avanzadas para los más atrevidos: la «exciting».

Abbás Ibn Firnás fue un español musulmán, predecesor de Leonardo da Vinci. Se le atribuye el primer intento de vuelo, bien es cierto que accidentado. Y en honor a esa historia, esa opción de vuelo realiza algunas maniobras que son sencillas pero que para el usuario son algo totalmente novedoso y muy atractivas para el ojo humano como descensos verticales.

Una turista se prepara para viajar en avión
Una turista se prepara para viajar en avión - A. Carmona

A volar

El perfil de las personas que están optando por aventurarse a volar sobre la ciudad cordobesa y alrededores son turistas internacionales que apuestan por algo diferente y cordobeses que lo suelen proponer como regalo a un familiar o amigo.

Esta vez fue el turno de Raquel. Su marido, con motivo de su cumpleaños, decidió darle una sorpresa «que no pudiera olvidar». Eso sí, vuela ella y los siete componentes de la familia, abuelos incluidos. Una de los mayores decía que «prefiero volar antes que hacer submarinismo», explicaba.

Existen personas que saben exactamente lo que van a hacer porque han contratado el vuelo con antelación. Otras son simplemente sorpresas y van al aeropuerto de Córdoba sin tener una noción previa. Obviamente, la reacción y los nervios son distintos en uno y otro caso. Así, la primera noticia genera nervios e inseguridades. «Pero ya que venimos, lo hacemos», decía el pequeño de la familia madrileña aventurera.

Finalmente, todos van pasando por las manos de Daniel López y salen encantados, queriendo repetir. Todos coinciden en que el vuelo es muy suave, «no se nota ni el despegue ni el aterrizaje», confirmaban. Las primeras sensaciones de malestar se transforman en tan solo un minuto. Justo cuando el pasajero se hace con el espacio de la aeronave y se encuentra en el aire.

Falcon View quiere ampliar las opciones para el cliente. Así, van a poner dos pilotos y dos autogiros que vuelen a la vez para que parejas y amigos puedan realizar la actividad simultáneamente, eso sí, en aeronaves distintas porque solo hay espacio para dos personas y una, irremediablemente, tiene que ser quién controle los mandos y tiene que tener licencia.