Una pareja pasa frente a una pared llena de anuncios de alquiler
Una pareja pasa frente a una pared llena de anuncios de alquiler - VALERIO MERINO
ECONOMÍA

Compartir piso en Córdoba ya no es solo para los estudiantes y cuesta 227 euros al mes

El coste medio del alquiler de una habitación sube un 2 por ciento pero aún se sitúa lejos de la media nacional

CÓRDOBAActualizado:

Compartir piso es la alternativa que encuentran muchos jóvenes en Córdoba para optar a la independencia del domicilio familiar en un contexto inmobiliario que no es compatible con su nivel de ingresos. El alto precio de la venta y alquiler de vivienda, sumado a los bajos sueldos que perciben los trabajadores, obliga a menudo a los cordobeses a prolongar la experiencia que ya vivieron en sus tiempos de universidad.

Así lo refleja un estudio elaborado por el portal Idealista, que revela que la edad media de los cordobeses que comparten piso es de 26 años. El análisis de la realidad del conjunto nacional arroja la conclusión de que esta media de edad es más elevada cuanto mayor es el precio del alquiler en la zona. Así, en las capitales como Barcelona, San Sebastián o Palma de Mallorca, donde el coste medio de la habitación supera los 400 euros, la media de edad asciende hasta los 31, 32 y 34 años.

En la actualidad, Córdoba está lejos de esos precios desorbitados aunque la evolución del último año revela una tendencia al alza. En concreto, el valor de la habitación en un piso compartido ha crecido un 2 por ciento desde 2018, situándose ahora en 227 euros según Idealista. La media nacional, de la que tiran los altos precios de lugares como los mencionados, es de 340 euros al mes. El coste se ha encarecido un 3 por ciento y la oferta de habitaciones, según Idealista, se ha disparado un 27 por ciento.

El mismo estudio elaborado por el portal inmobiliario revela datos sobre el perfil de la persona que alquila una habitación en un piso compartido. La edad media nacional se sitúa en los 30 años y suelen elegir el centro de las ciudades para vivir, no fuman y no tienen mascotas. En la mayoría conviven hombres y mujeres, si bien en el 25 por ciento de los casos las habitantes son solo féminas.