Fans de Ricky Martin, el día del concierto en Córdoba
Fans de Ricky Martin, el día del concierto en Córdoba - Rafael Carmona
Espectáculos

El concierto de Ricky Martin en Córdoba, camino de costar casi tanto como el de Rosalía

Los 68.000 euros de la tasa de ocupación de vía pública, en apremio por impago

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Si hasta ahora se consideraba que Rosalía, con sus 210.000 euros, había sido el concierto más caro programado a costa del Ayuntamiento de Córdoba, la realidad es que el recital de Ricky Martin el pasado uno de septiembre no le va a la zaga. El concierto de la artista catalana fue un gasto sometido a un enorme debate pero se realizó con una expediente formal y un trámite administrativo sometido a fiscalización. Además, fue gratuito, en un espacio cerrado, la plaza de toros, y al albur de una programación netamente pública, la de la Noche Blanca del Flamenco. Con Ricky Martin solo hay costes públicos sobrevenidos para una iniciativa puramente privada que cobró 15.000 entradas por valor de hasta 135 euros y que va camino de los tribunales de justicia. Sin haber cerrado todos los capítulos, ahora mismo el coste para el Ayuntamiento bien en gastos posibles, realizados o en ingresos no computados supera los 183.000 euros. Faltan las partidas de la empresa municipal Sadeco. No se han tenido en cuenta servicios necesarios como la Policía Local.

La primera y más grave amenaza es la factura de la Sociedad General de Autores. Como publicó ABC la pasada semana, la cantidad a reclamar asciende a 103.000 euros que se corresponde con las tarifas generales de este tipo de eventos, que cuestan un 8,5 por ciento de la taquilla con algunos márgenes correctores. La SGAE informó en varias ocasiones al Ayuntamiento de Córdoba de que no había un trámite correcto para el desarrollo del concierto. En tanto la legislación permite pasarle la factura al organizador del concierto o al propietario del espacio donde se celebró, ha optado por reclamarle el dinero al Ayuntamiento de Córdoba pese a que no ingresó ni un solo euro por la venta de entradas.

La segunda partida declarada tenía inicialmente un valor de 62.000 euros aunque ya supera los 68.000

La segunda partida declarada tenía inicialmente un valor de 62.000 euros aunque ya supera los 68.000 euros. Se trata de la tasa por la ocupación del viario público que la Concejalía de Turismo intentó en todo momento hacer desaparecer. El problema es que la firma del contrato de patricinio se realizó con una empresa distinta de la que aparecía como organizadora. Si esta última era World Stage Music SL, el contrato publicitario se firmó con Francisco Toro Funes SL. En esas condiciones, Vía Pública decidió retirar toda propuesta de exención fiscal al no tener una identificación de empresas que permitiese considerar el concierto de Ricky Martin como una actividad patrocinada.

Informes distintos

Hacienda recibió dos informes distintos para sostener el cambio de criterio. El primer informe, adelantado ayer por ABC, salió del departamento de autorizaciones de vía pública el pasado mes de octubre. El marco es el siguiente. Los actos celebrados en las calles que se realizan sin ánimo de lucro, por instituciones o patrocinados por el Ayuntamiento de Córdoba no pagan las tasas que sí tienen que abonar las actividades que vienen por parte de empresas con ánimo lucrativo. Por ejemplo, un concierto donde se compran entradas y cuya recaudación no va íntegramente destinada a obras solidarias.

Ese informe se vio refrendado por un segundo documento que esta vez estaba elaborado por un alto cargo elegido directamente por el gobierno municipal, el excoordinador general de Seguridad Rafael Aguilera, nombrado por el PSOE. Básicamente, refrendaba la opinión de la funcionaria a su cargo y entendía que la tasa tenía que ser reclamada a pesar de que el concierto se había celebrado semanas antes. En condiciones normales, una empresa organizadora de un recital tiene que pagar primero y ocupar el espacio después.

Lo cierto es que Hacienda sí puso al cobro la tasa tras la recepción de los dos informes de Seguridad y en contra del criterio de Turismo. El Órgano de Gestión Tributaria mandó al administrado correspondiente la liquidación del tributo a finales del mes de octubre del año pasado por el valor fijado por la Policía Local, algo más de 62.000 euros. Esa cantidad se fijó por la cantidad de metros necesaria, unos 18.000 metros cuadrados, la aplicación del orden sexto del callejero fiscal (el más bajo) y el precedente del festival Colors Tribe, que tuvo que abonar 15.000 euros por 4.400 metros cuadrados de suelo en el mismo lugar.

En fase de apremio

El intento de cobro de esta cantidad se encuentra en la actualidad en fase de apremio. Esto quiere decir que, pasado el tiempo correspondiente de pago en voluntaria, el administrado no ha respondido al requerimiento municipal entregado para que se haga cargo de la exacción. Con el tiempo que ha pasado, ya se le calcula un recargo de unos seis mil euros más. A partir de este momento, es cuándo los recaudadores municipales pueden efectuar los embargos correspondientes de los bienes, en el caso de que los hubiere.

Una de las cosas más curiosas del expediente del concierto de Ricky Martin es que, mientras el Área de Hacienda reclamaba con una mano el dinero de la tasa de ocupación de vía pública, el Consistorio pagaba con la otra alegremente el patrocinio publicitario. Se trata de la tercera cantidad en liza y que suma 12.100 euros. La empresa con la que se firmó el contrato, Francisco Toro Funes SL, pudo cobrar sin problema las cantidades que había pactado por contrato con el área que en ese momento dirigía el primer teniente de alcalde Pedro García. La factura se presentó apenas unos días del concierto y su tramitación y pago fueron normalizados, han explicado las fuentes consultadas que sitúan su abono en marzo.