Oficina Agraria de Pozoblanco donde ocurrieron los hechos
Oficina Agraria de Pozoblanco donde ocurrieron los hechos - Quercus
Tribunales

Condenan a tres años a cada uno de los dos agresores de un veterinario de la Oficina Agraria de Pozoblanco

La sentencia dicta también cuatro años de alejamiento y el pago de una multa

PozoblancoActualizado:

La sección segunda de la Audiencia Provincial de Córdoba ha dictado sentencia contra dos hermanos naturales de la provincia de Toledo, pero con residencia en Dos Torres, condenándolos a tres años de prisión a cada uno como autores responsables de un delito de lesiones según el artículo 147.1 del Código Penal contra un veterinario de la Oficina Comarcal Agraria (OCA) Los Pedroches I de Pozoblanco. Además, ambos condenados tienen una orden de alejamiento de 300 metros durante el tiempo de condena más un año adicional, según la sentencia a la que ha tenido acceso este periódico.

Por último, los acusados deberán indemnizar de manera conjunta y solidariamente con 4.200 euros al veterinario agredido y uno de ellos a la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural con 206,72 euros por los daños causados en las instalaciones de la OCA situada en la localidad de la comarca de Los Pedroches.

Aunque cabe recurso de apelación, con esta sentencia se pone fin a un proceso iniciado en agosto 2016 cuando, ante la orden del cierre de una propiedad, los ahora condenados acudieron a la OCA causando lesiones diversas al funcionario.

Amenazas de muerte

Así lo ha podido demostrar a lo largo del juicio oral la defensa del veterinario, ejercida por José Pleguezuelo, según recoge la sentencia que especifica que «los acusados accedieron a la planta tercera donde localizaron al funcionario público abordándolo de forma sorpresiva, por la espalda y propinándole un puñetazo en el oído interno y a continuación ambos siguieron golpeándolo de forma violenta, dándole puñetazos y empujones hasta, primero arrinconarlo en una barandilla de la escalera de la tercera planta, para posteriormente seguirlo por las escaleras donde le propinaron una fuerte patada».

A esto hay que unir las continuas amenazas proferidas por ambos y que se recogen en dicha sentencia en los siguientes términos, «estás muerto, te vamos a matar».