El escultor Andrés Quesada, con la obra
El escultor Andrés Quesada, con la obra - VALERIO MERINO
TOROS

Una copia del busto de Guerrita, pendiente de la decisión oficial de la Junta de Andalucía

El autor del relieve robado ultima los trabajos de elaboración de la talla del torero

CÓRDOBAActualizado:

Su nombre es Andrés Quesada Clavijo. Natural de Jaén y cordobés de adopción. Con vivienda y taller desde hace décadas en la calle Horno de Cristo, junto al Museo Arqueológico. Un hombre elegante y memorioso, en cuyo patio, repleto de macetas y de obras de arte, reposa en lugar destacado un relieve en barro cocido del califa del toreo Rafael Guerra «Guerrita».

Se trata de una copia exacta del semibusto que durante tres décadas se pudo ver en la esquina de Molinos Alta con Colón y que, tras ser retirado por las obras del carril bici de esa zona, fue presuntamente robado de las instalaciones que la Consejería de Fomento de la Junta tiene en un polígono. El artista anda estos días repasando con mimo el relieve y lo hace con una meta en la cabeza: que la imagen de Guerrita vuelva al lugar donde siempre estuvo. «A mí me gustaría volver a verlo allí y además creo que es lo justo», explica sin perder la esperanza. Quesada, que ha protagonizado numerosas exposiciones en la ciudad, no acaba de entender sin embargo la razón por la que en el catálogo del Patrimonio Histórico Andaluz aparece aún esta pieza sin que se refleje su autoría.

Los años 80 del siglo pasado

La historia de obra de arte nace en los años 80 del pasado siglo. Gobernaba la ciudad Julio Anguita y la Asociación de Vecinos de la Malmuerta, en la que Andrés Quesada tenía buenos amigos, decidió encargar una serie de esculturas que recordasen a los grandes toreros que habían nacido o residido en uno de los barrios más taurinos de Córdoba.

La idea era que los artistas elaborasen la obra de forma desinteresada, mientras que el Ayuntamiento se haría cargo de los gastos materiales que supusiese la ejecución y colocación. «Me daba igual hacer un torero u otro, y al final me correspondió Guerrita, mientras que los hermanos García Rueda asumieron el encargo de hacer el de Lagartijo», explica el artista. Las cosas rodaron de otro modo y al final, tras la renuncia de los otros escultores por ciertas diferencias con el Ayuntamiento, el único encargo que se llevó a cabo fue el suyo, aunque no sin algunas peripecias de por medio.

Fundida a la arena

La obra se fundió a la arena, una técnica más barata que en bronce. Se realizó tal labor por 60.000 pesetas en un taller cordobés, donde curiosamente se produjo el primer robo de esta historia. «Allí desapareció el original», rememora Quesada. La pieza fundida sí que se instaló junto a una placa, elaborada en el taller de Díaz Romero, en la que se explicaba quién era el personaje homenajeado y su fecha de nacimiento y de defunción. Se había pensado colocarla en la pared de un edificio, pero al final se optó por instalarla sobre un gran piedra, que se trajo desde las canteras de Cerro Muriano.

Un viaje que también tuvo su peripecia, pues el escultor y el presidente de la asociación de vecinos, Jesús Padilla, acudieron allí con un vehículo municipal para elegir la piedra y proceder a su traslado. «Nos llevaron a una cantera y allí sólo había albero», recuerda el artista con humor. Al final, y tras dar algunas vueltas, lograron lo que querían y que el relieve pudiese al fin colocarse. La inauguración tuvo lugar en otoño de 1985, con motivo de la festividad de la Merced.

Paisaje de la ciudad

El semibusto se convirtió pronto en parte del paisaje de la ciudad. Quesada recuerda con cierto orgullo que su obra fue además del agrado de los descendientes del Guerrita, que le enviaron una breve carta de agradecimiento. Tras el robo, el autor preparó un nuevo modelo en barro. Las gestiones, por lo que él sabe, están ahora en manos de los descendientes de Guerrita y de la Asociación de Vecinos. Lo que le han dicho es que «la Junta tiene un seguro».

El concejal de Cultura, David Luque, garantizó que el Ayuntamiento de Córdoba financiará la instalación del nuevo relieve de Guerrita si la Junta de Andalucía no actúa. Según la información que tienen en Orive, la Administración autonómica está estudiando intervenir en el asunto, lo que a Luque le parece razonable dado que la pieza original fue sustraída en unas instalaciones de Delegación Territorial de Fomento y cuando estaba bajo su custodia.

El concejal garantiza en cualquier caso que la decisión de Cultura es hacerse cargo del asunto si la Junta finalmente se inhibe. «Ya lo hemos estudiado y tenemos fondos suficientes para afrontar la recolación de la escultura, que debe volver a su lugar», explica el responsable municipal.