DESDE MI RINCÓN

Córdoba, ¡despierta!

Si comprendemos las muchas y buenas fortalezas que tenemos para hacerlas oportunidades, Córdoba puede superar el atraso

José Luque
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Córdoba ocupa los últimos puestos de «renta per cápita» en España. Hay provincias que nos duplican. Esto quiere decir que, como promedio, cada uno de los habitantes de nuestra provincia recibe para subsistir menos de la mitad de lo que se recibe como promedio en otras provincias. Es prioritario saber por qué suceden así las cosas. Para avanzar hay que descubrir las debilidades y amenazas que nos frenan y poner remedio para sortearlas. Los responsables políticos tienen la obligación de liderar ese camino. Para eso tienen nuestra confianza. Son demasiados los años ocupando los últimos puestos de la fila y muchos los políticos que han asumido la responsabilidad de cambiar las cosas sin conseguirlo. Eso siembra en la sociedad la creencia de que no hay remedio. Que las cosas son así y de nada sirve calentarnos la cabeza porque no conseguiremos cambiar lo que es inmutable.

Permítanme decir que las cosas pueden y deben ser diferentes en Córdoba. Si no las cambiamos de una puñetera vez, los únicos culpables somos los ciudadanos. No podemos culpar de nuestro atraso a la política europea, al gobierno de España, ni siquiera a quienes rigen los destinos de Andalucía o Córdoba. En democracia los únicos culpables de que las cosas sucedan de una u otra manera somos los portadores de la soberanía. En nuestro caso concreto es el pueblo de Córdoba el responsable. Puede que estemos dando un protagonismo excesivo a los políticos. Puede que hayamos perdido la autoestima para ejercer de manera digna y contundente nuestra soberanía. Pueden existir muchas razones para que las cosas sean como vienen siendo desde hace años. Pero si somos capaces de comprender las muchas y buenas fortalezas que tenemos para transformarlas en oportunidades, Córdoba puede superar el atraso en el que nos encontramos. Tal vez soy utópico, pero creo y confío en lo que digo.

Permítanme decir que gran parte de la solución está en los emprendedores. En esas personas que arriesgando su patrimonio y asumiendo dificultades y peligros, acometen con resolución una obra, un negocio o una profesión. No tengo duda de que ellos generan trabajo, riqueza, seguridad y progreso a los pueblos que han adoptado una economía en libertad. Por eso y en los inicios hay que facilitar las cosas a esos emprendedores, allanar el camino por el que discurre su proyecto y valorarlos socialmente como merecen. Eso es lo menos que un pueblo inteligente puede hacer si de verdad quiere avanzar económica y socialmente. Hablemos de este tema sin que nadie se considere en posesión de la verdad. Córdoba necesita buenos emprendedores.

Si empezamos por comprender y aceptar el valor de los emprendedores, habremos escogido el camino correcto para dejar atrás una situación que a muy pocos gusta aunque a algunos pueda interesar. ¡Hagamos ese camino!

José LuqueJosé LuqueArticulista de OpiniónJosé Luque