Una mujer vota en las pasadas elecciones municipales de Córdoba
Una mujer vota en las pasadas elecciones municipales de Córdoba - Valerio Merino
Desde mi rincón

¿Qué Córdoba queremos?

Ahora piden tiempo los que han gobernado para hacer lo que no han hecho, pero no explican por qué no se ha hecho

CórdobaActualizado:

Se acercan fechas en las que los españoles vamos a tomar decisiones que tendrán una especial trascendencia en el futuro. En democracia toda convocatoria de elecciones es importante. Pero tengo el presentimiento que las que se avecinan son especialmente trascendentes. Con prudencia, en libertad y respetando cualquier otra opinión, todos estamos obligados a dar nuestro parecer sobre las diferentes opciones políticas que se nos van a presentar y escuchar el parecer de los demás para ir a votar lo mejor formados posible. Hablemos hoy de las elecciones municipales.

Los ciudadanos estamos hartos de comprobar que cuando se acercan nuevas elecciones los políticos que han tenido la responsabilidad de gobierno cambian radicalmente. Se hacen más cercanos, más normalitos, más humanos. A pocos meses de las elecciones se percatan de que es mucha la burocracia que por su culpa soportan los ciudadanos; que es necesario dar facilidades y ayuda a quienes quieren emprender un negocio o una obra; que los colegios de los más pequeños no reúnen las condiciones de calidad que estos merecen o que la seguridad y limpieza de la ciudad es sensiblemente mejorable. Pero esos cambios no van a acompañados de la necesaria autocrítica que explique las razones del por qué durante la mayor parte de la legislatura no han actuado sobre esas cuestiones. Ahora piden tiempo para poder realizar lo que no se ha hecho, pero no explican por qué no se ha hecho. Confiar en quienes no justifican lo dejado de hacer degrada al pueblo que así actúa.

De igual manera aquellos partidos que durante la legislatura han sido oposición en el Ayuntamiento también tienen que responder ante los ciudadanos de su trabajo como oposición. No podemos confiar en las promesas que nos hacen en campaña, pues son demasiadas las veces que en cuanto pisan el poder justifican su incumplimiento. Por eso y para ser creíbles deben justificar la viabilidad de toda promesa de campaña. Si no tienen información suficiente y con garantías de veracidad sobre la situación financiera del Ayuntamiento, deben decirlo públicamente antes de prometer nada. Todo menos llegar al poder incumpliendo lo prometido. Prometer en campaña sin garantizar que se puede llevar a cabo lo prometido, es como escribir promesas en la arena de la playa esperando que quienes las lean confíen en que van a permanecer por mucho tiempo. Es de necios creer aquello que se promete sin garantizar mínimamente su cumplimiento.

Quienes vamos a ser llamados a las urnas próximamente deberíamos hablar de manera pormenorizada de estas cosas. Es la única manera de no errar a la hora de entregar nuestra confianza. La democracia no está en los elegidos sino en los electores. La Córdoba del futuro será la que todos nosotros estemos dispuestos a hacer. Y pronto vamos a decidir la que queremos.