Alba María Luque junto a sus padres
Alba María Luque junto a sus padres - J. M. G.
SOCIEDAD

Una corriente de solidaridad se vuelca en Lucena en ayudar a una joven con parálisis cerebral

La familia de Alba María Luque recauda fondos para un tratamiento que puede mejorar su vida

CÓRDOBAActualizado:

Hace unos días, Araceli Muñoz Cantero lanzaba a través de las redes sociales una iniciativa bajo el título «Voz para una mirada». Araceli es la madre de Alba María Luque, una joven lucentina que hace 20 años nació con una parálisis cerebral que le produce movimientos sin control en los brazos, el cuello, la cabeza y las piernas agravados con otros problemas. Alba no puede caminar ni manipular nada por sus movimientos involuntarios, ni siquiera puede comer por sí misma, pero sí puede controlar a voluntad sus ojos, su mirada.

La Fundación Anda Conmigo de Boadilla del Monte (Madrid) ha abierto una posibilidad para que Alba pueda soñar con comunicarse de una forma más efectiva. El método «Therasuit» se aplica con éxito en casos de parálisis o daño cerebral para el control y redirección de los movimientos, contribuyendo a estabilizar cabeza y cuello. Esta mejora sería decisiva para que Alba pudiese utilizar el lector de iris (Irisbond) con el que ya está practicando en la Fundación Termens de Cabra, un dispositivo que, a través de la mirada de sus ojos, le puede ayudar a comunicarse a través de un ordenador. No es un proceso fácil, pero tras los primeros estudios realizados, todos confían en el potencial de Alba para lograr que el tratamiento sea viable y efectivo, siempre dentro de sus limitaciones intelectuales.

Como suele ocurrir en estos casos el principal problema es económico. El tratamiento que debe recibir en Madrid durante todo un mes tiene un coste de unos 30.000 euros. Pero la resolución de sus padres para comunicar al mundo el problema de Alba y el rayo de luz que se abre en su difícil día a día ha dado sus resultados, levantando una inmensa corriente de apoyo y simpatía.

Así, la pasada semana el presidente de la Peña Amigos de los Magos, Daniel Arcos, hacía entrega a los padres de la joven Alba de un donativo de 1.000 euros para ayudar en los gastos del tratamiento que precisa. Es el primero, pero no será, ni mucho menos, el último. Araceli Muñoz expresaba su agradecimiento a tantos colectivos y particulares que durante los últimos días se han puesto en contacto con la familia para expresarles su deseo de colaborar, de organizar mil y una actividades que permitan recaudar fondos o simplemente para ofrecerle apoyo moral, tan necesario para llevar a buen puerto la aventura de conseguir una vida mejor su hija. Tras el tratamiento, podría usar sus ojos para pedir cuestiones tan básicas como beber, comer, dormir, cambiar de postura, ver la tele o simplemente llamar a sus padres. Cosas como las que hace un niño pequeño y tan necesarias tanto para Alba como para su familia.

Toda la ayuda se está canalizando a través de la oenegé Corazón del Mundo y de un número de cuenta abierta en CajaSur Banco. Es imprescindible indicar en el concepto del ingreso o transferencia el DNI, nombre y dos apellidos y «Alba». «Si sobra un solo euro por cualquier circunstancia queremos que el dinero pueda ser devuelto a quienes lo han aportado», señalaba la madre de Alba. Ni un solo euro pasará por las manos de la familia y será esta oenegé la encargada de hacer frente a las facturas ocasionadas por este tratamiento con los fondos recaudados.