Ataúd con los restos de Amanda del Carmen, esposa de Salvador R. A.
Ataúd con los restos de Amanda del Carmen, esposa de Salvador R. A. - Andrés C. Regel
SUCESOS

El crimen que Salvador arrastró a Córdoba: estranguló en 2002 a su esposa y madre de sus tres hijos

Se le condenó a 17 años de cárcel y estaba en libertad condicional

CórdobaActualizado:

«Esta mañana he perdido los nervios». Así se justificó Salvador R. A. cuando se entregó a la Policía por haber matado a su esposa. Era el 10 de abril de 2002 y Salvador, de 27 años, estranguló a su mujer con el cable de la plancha y luego la llevó a la bañera, algo que en la sentencia se calificó de alevosía. Ella tenía 22 y tenían en común dos hijas desiete y cinco años y un hijo de cuatro.

La hipótesis de la Policía Nacional es que Salvador reincidió este viernes en Córdoba: mató a su pareja, prendió fuego a la casa y se suicidió, pero todavía está por probar y determinar la secuencia. La familia de Ana Lucia da Silva, su víctima, y ella misma, conocían el pasado de Salvador, al que se condenó a 17 años de cárcel. Desde 2017 tenía el tercer grado y desde febrero de 2018 la libertad condicional. Habría salido de la cárcel en 2020.

Amanda del Carmen, la esposa de Salvador, nunca lo denunció, aunque las vecinas sabían que la maltrataba con frecuencia, y pocos días antes había tenido que acudir a Urgencias por eso. Ella ya entonces mantenía una relación con otro hombre y le mostró su intención de separarse. Por eso, según la sentencia, acudió a la casa en aquella mañana de abril, para «arreglar unas desavenencias».

Allí acordaron que él se quedaría con la custodia de la hija mayor y ella con la hija menor y el hijo. Se marchó para dejar a su madre en casa, pero volvió, y allí consumó el crimen: estranguló a su esposa y luego la llevó a la bañera. Después se le contó a un amigo, a quien le dijo que pensaba suicidarse, lo mismo que podría haber hecho, esta vez sí, en Córdoba. Este le aconsejó que se entregase a la Policía. La historia podría haber tenido una trágica segunda parte pero no habrá una tercera.